transandalus

30 12 2010

Aún queda mucho que hacer después del Camino que hice desde Alemania; no he tenido mucho tiempo y no he podido terminar la pequeña guía o resúmen de cómo fue todo, los mapas y detalles de la ruta.

La cuestión es que ciertamente no es una prioridad sino que más bien se trata de una tarea que está relegada a un segundo plano a la que me dedico únicamente cuando tengo algún huequecillo.

Ahora lo que quiero comentaros es algo sobre un nuevo proyecto. Entre otras muchas grandes rutas que hay en España como la Ruta del Cid o la Vía de la Plata, la Transpirenáica o el Camino Francés he encontrado otras dos no menos interesantes. Por un lado la Transandalus, una ruta para bicicletas de montaña que hará las delicias de todos aquellos decididos a darle la vuelta a Andalucia con un trazado de casi 2500 kilómetros de longitud. Y también he visto la Vía Augusta, la calzada romana más larga de Hispana que une los Pirineos con Cádiz, muy interesante sin duda.

Sin embargo quiero hablaros de otra distinta. De Cartagena a Cádiz, de Qart Hadasht a Gadir o de Carthago Nova a Gades. Cuando Publio Cornelio Escipión el Africano se hace con Carthago Nova y obliga a la retirada de las tropas cartaginesas, estas, al mando de Asdrubal y Magón buscan refugio en Gadir, la actual Cádiz. Un recorrido a través de la región Bética tras los insólitos rastros que un imperio dejó antes de dar paso al siguiente. Un increíble recorrido en el que la mezcolanza de culturas es tan evidente como las importantísimas señas de identidad propias, ambas ingredientes exclusivos de un pueblo cuya tradición es la pasión más pura. Y un final de recorrido excepcional: Carissa Aurelia, una de las 27 ciudades romanas que en el siglo I a.C. ya tenían derecho latino, favorecida por César y cuyo cognómen proviene de la madre de este, Aurelia y en la que ya se acuñaba moneda propia… esto antes de llegar a Esperilla, ciudad íberoromana cuyas murallas se construyeron sobre un asentamiento íbero anterior y de la que aún se pueden contemplar los restos y entre los cuales se revive la historia en imperativo presente. Una antesala de Espera y su feria como telón de fondo para enmarcar esta maravillosa aventura.

Dos ciudades milenarias y un camino que recorrieron los Generales de varios imperios, luchando, huyendo, conquistando… ¡y yo en bici!

El próximo 20 de abril vamos de Cartagena a Espera en bici.





de_nuevo_modern_family

22 12 2010

Ya está disponible la segunda temporada de Modern Family… creo que es una de las mejores series que he visto desde hace mucho tiempo. Este es el póster de la segunda temporada y bueno… impaciente por ver los nuevos episodios.





40_pastis

21 12 2010

Ayer me fui de compras a la farmacia. Pedí paracetamol 1 gramo para el resfriado y el dolor de cabeza, etc.

Me entregaron una caja gigantesca con 40 comprimidos y pedí, por favor, que me dieran una más pequeña.

No sé cual es la diferencia de precio pero me pareció de pronto que efectivamente tenemos un hábito un tanto tonto de desperdiciar. ¿De verdad hay cajas de paracetamol 1 gramo con 40 comprimidos? ¿Qué tratamiento es ese? ¿12 días empastillado por la mañana, por la tarde y por la noche?

Vale, seguro que hay quien las gaste, me compadezco en ese caso, pero creo que nuestras casas no tienen que ser un almacén de medicamentos que caducan sin darnos cuenta. Y en muchas ocasiones, cuando enfermamos de nuevo, volvemos a la farmacia a comprar lo que puede que tengamos, caducado o no, en ese armario.

Intentad pues comprar el formato más adecuado a vuestras necesidades, aunque no tengáis que pagarlo porque os lo hayan recetado. Simplemente por compromiso.

 





siete_meses_antes

21 12 2010

Efectivamente, siete meses antes del punto final del restaurante elBulli, esto es lo que encontramos si intentamos hacer una reserva…

Aquellos que no lo conozcan, como yo, aquí pueden consultar y descargar una guía sobre la historia del afamado restaurante.





la_vera_cruz

17 12 2010

Mañana, si todo va bien, haremos el Camino del Apóstol. En realidad cuatro de las séis etapas en las que lo han dividido. Saldremos de Murcia por la mañana en bicicleta con la intención de llegar a Caravaca de la Cruz por la tarde, después de comer.

 

Vamos a alojarnos en el Albergue Fuentes del Marqués y saldremos a cenar a un restaurante que también hemos reservado. La cuestión es que hace frío y augura que va a ser un día especial. Esta mañana he puesto las alforjas en la bici, no para llevarlas al Camino sino para cargar las cosas que quería llevar de Cartagena a Murcia y me han vuelto de pronto infinidad de recuerdos… que diferente se comporta la bicicleta cuando lleva carga en la rueda delantera que cuando no. Cambia muchísimo, todo se vuelve más suave… así que ilusionado de pronto, he pensado que en febrero voy a intentar ir a Cádiz en la bici. Intentaré coger diez o doce días de alguna forma y me hago ese viajecito por los pueblos blancos. Sería especial. Digo que voy a intentar, que no sé si tendré tiempo o cualquier cosa.

Pero de momento a ver si puedo terminar de colgar las fotos del Camino de Santiago y enseguida hablaros de este que vamos a hacer mañana a Caravaca. Mañana será diferente porque vamos varios compañeros y amigos… eso imagino que cambia las cosas y las destiñe de la soledad con la que se tropieza uno cuando viaja solo día tras día.

Lo dicho, os tendré al tanto. Y pondré también los mapas de las etapas, aunque primero acabaré de hacer los del otro Camino. Un abrazo.





lanza_a_favor

16 12 2010

Hoy he estado en Mundobici. Bueno, he podido echar un vistazo a la tienda, hay dos pisos, he visto cosillas y la verdad es que hasta ahora, aquí en España, es la que mejor pinta tiene. Es una tienda pequeña, bueno, según se mire, pero me refiero a que no es una gran nave en la que te pierdes sino al contrario, el local es como digo pequeño, está repleto de bicicletas y de accesorios. Hay buenas marcas, Selle, BBB o Topeak, mucha bici Specialized y mucho SRAM. Me gusta. Los precios no son ni los mejores ni los peores. En el piso de arriba he visto más bicicletas de trial o de esas que creo que las llaman dirty, alforjas, cascos, etc. Tienen un taller ahí mismo, en fin, que puedo recomendaros que vayáis, inspira confianza.

La semana que viene intentaré ir a MisterMoon y a Cordillera en Murcia a ver qué tal, ya os comentaré.





mis_respuestas_sin_sus_preguntas

15 12 2010

Hace un mes aproximadamente que estaba llegando a Santiago de Compostela. Bien, aún creo que no soy capaz de sacar conclusiones de toda esta experiencia. Ha sido algo sin duda especial que por alguna extraña razón está comenzando a arañar en mí más ahora que entonces. Siento los cambios sin llegar a ver a dónde llevan. Y una mezcla de emociones un tanto enfrentadas. Echo de menos salir en la bicicleta para encontrarme de nuevo con mis emociones y las sensaciones que vienen de todo cuanto rodea a uno cuando cree que está en soledad. Pronto organizaré algo.

La cuestión es que a pesar de no tener aún muy claro qué ha ocurrido en este viaje, sí que ha pasado tiempo suficiente, demasiado creo, y me temo que al menos os debo alguna reflexión a todos los que de una forma u otra habéis estado pendientes de este Camino que he hecho. Por un lado quisiera dar las gracias a todos los que a través de mensajes, bien en el blog o bien  a través del foro de bicigrinos o de redes sociales, me habéis infundido ánimos. Sabéis que no he actualizado el blog sobre la marcha: apenas me he conectado un par de veces, una vez en Lausanne y nuevamente en Burgos antes de llegar a Santiago. Y por otro lado quisiera animar a todo aquel que esté pensando, indeciso, si hacerlo o no hacerlo, a que de verdad lo haga. Desde luego y sin duda será una experiencia única que le aportará muchísimo a uno u otro nivel.

 

Así todo pues comentaré un poquito cómo fue el viaje. Ya sabemos que salí de Speyer. En realidad inicié el Camino aquí en Cartagena cuando cogí el coche para ir al aeropuerto y volé a Alemania. Fui en tren desde Kaiserslautern hasta Speyer, recogí mi credencial, la Pfälzer Pilgerpass, e inicie la andadura en bicicleta. Los primeros dos días fueron muy intensos. Tenía la sensación de no llegar a tiempo o de no cubrir los suficientes kilómetros hasta la primera meta propuesta que era Strasbourg donde había quedado con mi hermana y mi cuñado. Me preocupaba bastante encontrar un sitio adecuado para pasar la noche y ni me hice con la bicicleta. Creo que estar por fin ahí después de tantos preparativos y tan ilusionado que estaba me impedía al mismo tiempo disfrutarlo o mejor dicho, ser sensible a ello.

Strasbourg es, de todo el viaje, la ciudad por excelencia. Me quedé prendado. Supongo que me dejé impresionar, pero vaya que cuesta no hacerlo. Era compliacado controlar la hora a la que añochecía, cuánto pedalear y a que ritmo, etc. la cuestión es que estaba ahí. El lunes por la mañana tuve el primer pinchazo. Fue peor de lo que imaginaba. Me agobié porque tenía previsto llegar a un pueblo y arreglar un pinchazo con las manos heladas como las tenía, con las ruedas sucias y llenas de barro y teniendo que descargar tantas cosas que llevaba resultó un poco más laborioso de lo previsto. Hay que descargar la bicicleta, quitar la rueda, encontrar el pinchazo en la cámara y entonces encontrar la púa en la cubierta para que no vuelva a pinchar bien esa misma cámara reparada o bien otra nueva y vovlerla a montar procurando que no entre barro dentro, piedrecitas, etc. que pueden de nuevo pinchar la cámara. En fin, eso sólo ocurrió con el primero de los 7 u 8 pinchazos que tuve a lo largo de todo el trayecto. Desayuné en una confitería y me empecé a sentir estupendamente viendo a la gente que se reunía para desayunar, aún acostumbrando el oído al francés, pensando en hasta dónde llegaría ese día… bueno, una delicia.

Pocos días después estaba llegando a Suiza. Bajar hasta saint Hippolyte  y subir de nuevo hasta Mâiche fue muy gratificante y agotador. Lluvia y nieve por primera vez, y un camping municipal especial. Suiza me dio la bienvenida con mucha nieve antes de llegar a la Chaud des Fonds y me regaló unos paisajes espectaculares al cruzar la frontera que sigue el curso del río Doubs y una subida contínua de tres horas. Pero ese mismo día alcancé la orilla del lago Nauchatel. Es casi como sentir que has llegado al final de todos los caminos, al punto ese en el que confluyen los itinerarios que cada uno se propone en la vida. Lo mejor vino al día siguiente cuando llegué a Lausanne. Si nos pudiéramos enamorar de las ciudades, pensad que Lausanne es una rompecorazones. Es hermosa e inquieta. Lamenté mucho no haber pasado más tiempo allí pues después estuve dos días en Genève. Genève es un logro. Es el conjunto de todos nosotros que conviven en una ciudad cuyas raíces no son otras que las de todo el mundo pues en ella se encuentran todas las culturas. Casi me atrevo a decir que no es suiza sino mundial. Dejar Suiza y volver a Francia supuso unas etapas bonitas, un tiempo aún malo pero bonitas. Seguí el cauce del Ródano y bueno, para un río grande unos montes grandes y ver los Alpes sinceramente es impresionante. Parecen inexpugnables… es asombroso. Seguí en algunas etapas la EuroVelo y hay que reconocer que es un lujo pedalear por ahí.

El caso es que Saint Bonnet-le-Froid fue una etapa dura pero deliciosa para los sentidos. Se me hizo de noche, ascendía con cada kilómetro y pernocté bajo la nieve en un pueblecito a 1290 metros de altitud, junto a su Mairie. La mañana siguiente derrochó todo el sol contenido y los colores feroces que encendían cada pedacito de paisaje… azul intenso, verde intenso, blanco intenso, amarillo intenso… belleza intensa. Llegar a Le Puy-en-Velay me costó otro nuevo pinchazo en un bosque a 1255 metros de altitud, hielo en la carretera y los enganches de una alforja rotos. Y me fui abajo. Quise regresar cuando por la noche no había conseguido la credencial nueva, ni reparar la alforja y pensando en todos los desajustes que llevaba la bicicleta, frenos gastados, radios flojos, etc. A las siete de la mañana estuve en la misa del peregrino para recoger la Creanciale y llegué a Sauges poquito después de mediodía con todo en órden. De una forma u otra la noche fue inspiradora y pude resolver todo para continuar.

Lo siguiente era la región de l’Aubrac. Y comenzaron los cambios en mi manera de hacer el viaje. Dejé de pensar en dónde podría pasar la noche o en a dónde podría llegar. Simplemente pedaleaba y miraba alrededor. L’Aubrac es algo precioso. Es frío y viejo. No puede uno evitar pensar en cuántos habrán pasado antes por ahí haciendo el mismo camino hacia Santiago de Compostela. Las torres de los ingleses revelan historias de guerra y paz, las iglesias ya no son lo que fueron y sin embargo están ahí, a la orilla del camino, en el centro de un pueblo o en lo alto de alguna colina, contando una historia y formando parte del presente. Y tras l’Aubrac entramos en la región de l’Aveyron, totalmente opuesta. Valles verdes y montes frondosos siguiendo el río Lot… es como si alguien hubiera dado color a cada detalle y una luz increíble se cayera de algún lugar iluminando cada rincón.

No me gustó pedalear por los Pirineos Centrales. Mucha colina, sube y baja constante y el paisaje más que deslumbrante era desalentador. Sin embargo al final esos días son los que regresan con más ahínco a la mente cuando uno pretende recordar.

El uno de noviembre, el día de todos los santos, lo pasé en Cahors. Creo, bueno estoy convencido de ello, que fue el día en el que más soledad he sentido. Las calles estaban desiertas, el día gris, en realidad sentí bastante frío por dentro y es uno de los días por los que creo que merece la pena repetir un viaje así. La cuestión es que a primeros de noviembre llegué a Saint Jean-Pied-de-Port con la intención de descansar, lavar la ropa por fin y planear el camino francés que es el que iba a tomar, comprar mapas o ducharme. Me gustó descubrir el País Vasco francés, de hecho me llamó mucho la atención. Es mucho más acogedor de lo que pudiera imaginar tratándose de una región tan cercana a los Pirineos que yo asocio con frío.

Entrar a España, pasar Roncesvalles y llegar a Pamplona fue todo una. Pamplona es para verla una y otra vez, pero León… ya os contaré. En Pamplona dormí en uno de los parques que hay en el circuíto fluvial de la comarca. Tienen el mejor carril bici que he visto en España. Estella me sorprendió literalmente. La entrada a la ciudad por la carretera es bastante desoladora. Está repleta de los restos y las ruínas de una industria que se resiste a desaparecer y de pronto descubre uno un casco antíguo precioso que se desprende de los esplendores que las fábricas abandonadas tuvieran antaño. En Nájera comenzó el temporal de viento fuerte, muy fuerte. Paré en Tosantos reventado. no podía pedalear más. Burgos fue una casualidad. No tenía pensado quedarme; paré a comer en los arcos de la Plaza Mayor, estaba llviendo, y cuando me disponía a salir, a continuar el viaje, dejó de llover, salió el sol y me encontré de cara con una plaza preciosa llena de colorido, con las torrer de una catedral iluminadas por el sol y los reflejos infinitos de luz en el suelo mojado de lluvia… Pensé que no podía marcharme sin dar un paseo por esa ciudad y conocerla un poquito y me quedé en el albergue municipal. Ya ahí coincidí con peregrinos por primera vez. Fue estupendo… que cena… Al día siguiente me encontré con Loren en Carrión de los Condes. Tomamos un par de cañas y un calimoxo, me dio cordiales que había traído de Cartagena y cuando nos despedimos me fui a cenar al convento en el que iba a pasar la noche. Cené sólo en la cocina.

León fue un encontronazo de sensaciones. Calle Ancha repleta de gente. Viernes por la noche. Las cosas que sentí esa noche me las guardo para mí. Fue mucho más significatiba de lo que cabe esperar. Lo siguiente fue Ponferrada tras alcanzar la Cruz del Ferro y el Collado de las Antenas; de Ponferrada a Cebreiro… y me volví a encontrar con la nieve. En este punto del Camino comencé a sentir algo distinto. Olía a final. Cebreiro por la noche en noviembre, nevado, está precioso. Hay un silencio roto por la música celta que sale de las tabernas y de las tiendas, acompañada de los rumores de la gente que charla. Hace frío, hay nieve, es de noche y es bellísimo estar ahí. El corazoncico se encoje. Llegar hasta Sarria al día siguiente costó atravesar una ventisca en el Alto do Poio y lluvia fuerte abajo en Sárria. En esta parte del camino se empezaron a mezclar los recuerdos con lo que estaba viviendo. Melide fue diferente a las tres veces anteriores. Y a Santiago llegué casi sin querer llegar. Tenía pensado continuar hacia Finisterre y Muxia pero antes de llegar al Monte del Gozo una parte de mí ya sabía que me iba a quedar en Santiago esa misma mañana.

Y fue triste entrar en la Plaza del Obradoiro. Lloré porque estaba allí y eso significa que a veces los sueños se pueden hacer realidad. Lo único es que no me apetecía despertar de ese sueño. Ni aún me apetece. Creo que todavía no sé interpretar todas las cosas que me pasaron por la cabeza los dos días que estuve en Santiago de Compostela 2800 kilómetros después, 35 días más tarde…

No hay respuestas esperando a ninguna pregunta. Es un paso más de un Camino mucho más largo e importante que recorremos en la vida. Y yo sigo sin saber a dónde llega el mio.





aficiones

15 12 2010

En muchos perfiles de redes sociales podemos leer, en la parte que menciona los intereses y las aficiones de quien se describe cosas como ‘me gusta salir de fiesta, ir al cine o estar con mis amigos’.

Veréis, no digo que ir al cine no sea una afición, pero de verdad, no conozco a ningún aficionado al cine, que no digo que no lo haya. Creo que cuando la gente escribe eso en verdad se refiere a las cosas que le gustan y no a que de verdad sean aficionados a eso. ¿Salir de fiesta? A todos nos gusta la fiesta. Eso no son aficiones. ¿Qué está ocurriendo? ¿No sabemos qué nos gusta? ¿Es cierto que no vamos a ser capaces de descubrir nuestros propios centros de interés?

¿No da que pensar? no pretendo insinuar que haya que tener aficiones extravagantes para definirnos pero al menos ser un poco realistas y tal vez intentar indagar un poco, intentar con intención, descubrir aquellas cosas que pueden sorprendernos en la vida, hacernos sentir mejores cada día, descubrirnos a nosotros mismos esas facetas que desconocemos, no sé, pero desde luego considerar que salir de fiesta o ir al cine son nuestras aficiones… Pienso incluso que aquellos que de verdad son aficionados al cine pueden incluso mirar un poco de reojo, ¿no?.





quiero_ser_cliente

15 12 2010

Al contrario que en [...], aquí creo que lo voy a intentar de nuevo.

Ayer compré dos cubiertas en [...]. Una Specialized Crossroads 700 y una Specialized The Captain CX Sport 700. 16Euro una y 18Euro la otra. No había ido antes a [...], era la primera vez de un desconocido posible futuro cliente. Pero parece que les sobran porque aunque sugerí algún descuento, pagué los 34Euro clavados. No me descontaron ni un eurillo. No pasa nada, pongamos que han ajustado ya el precio y no pueden hacer más descuento… vale. Pero después pregunté por una pareja de llantas y bueno, me dijo un chaval que unos 110Euro. Ni me dijo modelo, ni nada. Lo suyo hubiera sido comentar al menos…

… para qué bici, qué les vas a poner o las quieres con freno de disco, pues mira, tenemos unas tal y otras cual, con una corona de ocho piñones y demás, por 110Euro… si quieres un poco más están las que tienen pitos y flautas, que cuestan 50Euro más pero merecen la pena porque la pista de frenado es de esta forma, y si no, unas fulanitas, que son un poquito inferiores te las podemos dejar a buen precio… mira, esta y aquella… ya la que más te guste.

¿Qué ocurre? Que si eso hubiera sido así o parecido no estaría escribiendo esto en mi blog sino otro texto bastante diferente o montando una parejita de llantas nuevas en mi bici.

Ahora efectivamente tengo que comprar la pareja de llantas, los juegos de pastillas de freno, la cadena y el conjunto de platos nuevo porque quiero más dientes y he pensado que voy a intentarlo de nuevo en esta tienda porque me gustó en apariencia aunque conforme estoy escribiendo me estoy dando cuenta de que no lo haré. ¿Tendré que ir a Valencia de nuevo?… tampoco: los de [...] ni han contestado a mis correos… Volveré a comprar en Alemania definitivamente.

Mi conclusión o la impresión que tengo después de la experiencia [...] y esto es que les interesa venderte la moto bici y ¡humo!. Pero vender fácil, sin complicaciones, a los que compran seguro. Mucha bici de 2000Euro pero luego, si necesitas poca cosa, o no saben o ni se molestan. Y si te ven dudoso, que no estás decidido a comprar, que no sabes si comprar o no, más lo mismo… ¡no luchan por ganar clientes!, es como si el cliente tuviera que esforzarse en ‘ser cliente’. Si les hubiera preguntado por alguna bicicleta buena de carbono hubieran perdido el culo por enseñarme hasta las que tienen colgadas del techo…

Pregunté hace unos días en otra tienda por unas cubiertas Schwalbe y me dijeron que esa marca no la conocían… ¿qué pamplinas? ¿Michelin y Kenda?, ¿ya está?.

¿No os ha ocurrido algo así a vosotros? ¿todos habéis tenido buena sensación en tiendas de bicicletas? ¿Sólo me pasa a mí? Pues vaya suerte tengo entonces… en fin. Estoy hablando de [...], [...], [...]… ¿no parece increíble?. Por favor, dadme motivos para no perder la esperanza.





ocurre_cuando_te_vas

13 12 2010

Me quedo sin palabras.

Busco las imágenes que se esconden entre los recuerdos e intento tararear la música que me inspira tu sonrisa. Y ni encuentro las imágenes ni escucho la música porque te has ido. Cada día ocurre igual: llegas, me encantas y te marchas como si nada.

Un juego tonto al que sólo juegan los tontos.

Sin embargo hay algo agradable y sólo ocurre cuando te vas. Echarte de menos. Poder echarte de menos es algo maravilloso… ¿tú no echas de menos a nadie? Sólo me ocurre cuando no estás.

Es muy bonito que estés cuando no estás.





toca_cambio

13 12 2010

Había pensado utilizar dos llantas de 26″ que tenía de una bicicleta anterior para montar en ella un par de cubiertas de montaña y así poder usar la bicicleta tanto en carretera como en pistas y demás. Sin embargo me ha dado pereza pensar en lo laborioso e incómodo que resulta cambiar unas llantas de 700 por otras de 26″ y tener entonces que ajustar las pastillas de freno, etc. Así que he decidido algo intermedio de momento pero usando las llantas de 700. ¿Qué ocurre? que me quedo entre Pinto y Valdemoro así que en cuanto pueda compro otra pareja de llantas y les monto las Schwalbe Marathon Plus Tour que son las que quiero llevar para el próximo viaje. Y en estas llantas que tengo ahora dejo las que acabo de comprar: una Specialized Captain CX Sport para la rueda delantera y una Specialized Crossroads para la rueda trasera, ambas de 700.

Ya iré comentando la experiencia. De momento lo que puedo decir de las Delta Cruiser son maravillas teniendo en cuenta lo delgadas que son esas cubiertas y que han hecho un viaje de casi 3000kms con mucha carga.








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