_recuerdos_de_una_puta_en_un_bautizo

16 10 2008

Él estaba deseando que llegara ese día. Hacía mucho tiempo que tenía eso pendiente y por fin lo consiguió como otras tantas cosas en esta vida. Y allí estábamos celebrando el bautizo de su hija. Se supone que ese era entonces uno de los muchos días verdaderamente importantes que ha habido y habrá en su vida y cuando terminó toda la celebración y los invitados ya se habían ido cada cual a retomar sus quehaceres, nos fuímos a tomar un cafetillo y hablar cosillas. Y allí descubrí que verdaderamente es una putita que de vez en cuando se viste de rosa para confundirnos y se divierte una barbaridad haciéndose pasar por una niña buena engañándonos y quitándonos oportunidades de ser felices; la vida digo. Escuché los problemas que no existen, las preocupaciones que no consiguen encajar, los agobios apurados y una vez más vi cómo un hombre teme y cree que se prepara para hacerles frente y superarlos.

Yo creía que ese era un día en el cual la felicidad triunfaba así en plan ganadora victoriosa por encima de todo, pero por lo vistosiempre hay alguna historia. Y pensé recordarle lo importante que había sido cada día para llegar a este preciso, lo importantes que habían sido todos y cada uno de sus logros anteriores para poder volver la vista atrás ese día tan especial y sentirse orgulloso. Y quise recordarle que en la vida tendemos a olvidar lo bueno de todo cuanto nos rodea y nos esforzamos en preservar aquello que nos ha hecho sufrir en alguna ocasión quizás con la intención de prevenir futuras ocasiones. A veces dejamos de mirar el entorno ocecados con alcanzar la meta. Y no debe ser así. Hay que intentar ser feliz, disfrutar de lo lindo de cada día porque es un camino muy largo y el final está muy lejos. Hay que ponerse la sonrisa por las mañanas. Es imperante que luchemos por intentar sacar lo mejor de nosotros cada día. Eso hay veces que resulta harto difícil porque puede que nos encontremos no menos que agotados… las vivencias nos apartan de los intentos de bienestar, las circunstancias parece que viajan de la mano de los desastres y las ilusiones a veces parecen castillos de arena envueltos por inmensas olas que de repente se apoderan ellos, no sé, cada uno puede verlo a su manera, da igual, las conclusiones son las mismas. Y yo insisto que hay que ponerse la sonrisa apenas se levanta uno y si vemos que por lo que sea dejamos de sonreir, buscar, buscar y seguir buscando sin cejar en el empeño de conservarla. Consejo para ello… ¡alimenta tu ilusión! No descuides tu ilusión en ningún momento. Conócete y conservate feliz. Coelho escribía en uno de sus libros… cuando comas, come, cuando camines, camina, cuando llores, llora… cuando ames, ama… A todo hay que dedicarle su debido tiempo e intentar disfrutarlo. Es un proceso, ¿sabéis? un recorrido. Y está ahí, la felicidad, no al final. Al final sólo nos esperan despedidas y recuerdos.


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: