down_mat

1 11 2009

El otro día os comentaba algo sobre la tienda de Wechsel Tent y ahora quería aprovechar este hueco para enseñaros, muy rápido, estos ‘aislantes’ o mejor dicho ‘colchonetas’. Son de Exped, empresa suiza dedicada al equipo específico para expediciones. Son muy concretos a la hora de desarrollar sus productos entre otras cosas porque Exped AG está formada por montañeros y alpinistas reconocidos y eso se traduce a doce años de invención e innovación, reconocimientos y premios a sus productos.

Estos que véis arriba son las colchonetas aislantes DownMat galardonadas como producto del año en 2002 y 2003 con el premio europeo de artículos de montaña. Y os comento un poquillo. Muy confortables, infinitamente más cálidas y más compactas que cualquier otra colchoneta comparable de peso similar. Esa es la primera descripción que hacen de las colchonetas Exped DownMat. Y no es para menos. Están fabricadas en polyester cuya parte superior está tratada para hacerlo más suave al tacto y antideslizante y evitar precisamente eso, que nos deslicemos. Para impedir las corrientes de aire dentro de la colchoneta que pueden originarse entre el aire frío, más cercano al suelo y el aire más caliente, más próximo a la parte superior, a nosotros, están formadas por distintas cámaras rellenas todas ellas de plumón de ganso especialmente tratado para evitar los efectos de la humedad dentro de la colchoneta y cuya calidad está certificada por IDFL (International Down and Feather Laboratory). Los extremos de las colchonetas contienen espuma que previene el movimiento de las plumas entre diferentes cámaras.

Por otro lado, respecto a lo que concierne a preservar y prevenir la humedad en el interior, las colchonetas Exped DownMat no se inflan a pulmón, vamos que no hay que soplar. Sus sacos o bolsas de transporte disponen de dos válvulas de no-retorno, una de entrada y otra de salida para usarlas como inflador; se conecta a las válvulas de las colchonetas y se infla manualmente expandiendo la bolsa para que se llene del aire que inflará la colchoneta al presionar la bolsa. De esta forma se garantiza que el aire con el que se infla es seco y exento de la humedad del de nuestros pulmones. Además, estas mismas bolsas, infladas, hacen la función de almohada y se pueden fijar a la colchoneta mediante dos presillas previstas a tal efecto. Las válvulas, detalle, se disponen fuera del eje de la colchoneta con el fin de que no sobresalgan y de asegurar su integridad y que queden protegidas.

En conjunto cabe destacar un par de detalles más. El color, habéis visto que son negras; esto acelera el secado de la colchoneta. Y su característica más importante… el aislamiento. Según tests EMPA liberan tres veces menos calor que colchonetas similares, pero es que además resulta que tienen un valor R, resistencia al flujo de calor, (R-value) de 5,9… y esto es un logro escalofriante sobre todo viendo las comparativas.

Ver esto y apetecer dormir en la nieve es casi todo una. Ahora bien, si consultáis la cronología de la empresa veréis que no se quedaron ahí. La Exped DownMat apareció en el año 2002. Antes y después no dejan de sorprendernos. Innovaron con la Orion en la construcción de las tiendas tipo túnel añadiendo a ellas una línea o cresta que proporcionaba dos cruces entre mástiles y aumentaba mucho su resistencia, esto ocurría en 1997 (hace 12 años)… estas tiendas ya llevaban mástiles de diferentes colores para identificarlos rápidamente y asociarlos a su lugar correspondiente, cremalleras igualmente de diferentes colores y brillantes en la oscuridad. Pioneros según su línea de actuación, pusieron en el mercado el primer saco de dormir ‘llevable’, no sé cómo traducirlo, el Wallcreeper, fabricado en aislante Primaloft® y que podías usar de abrigo. Idearon el Bivy Poncho, el primer poncho que podía usarse para construir un vivac. El primer saco de dormir verdaderamente resistente al agua vió la luz en el año 2000; era el WaterBloc y cuyas cremalleras permitían además unir dos sacos y formar uno más grande para una pareja. Siguieron su andadura y lanzaron el Tipi Tarp, la primera carpa que se podía usar como pequeño tipi de montaña. Llegó el turno de las colchonetas DownMat de las que hablaba hoy, a las que les siguió la primera tienda de campaña sin cremalleras, la Vela; más recientemente diseñaron la primera tienda de campaña geodésica capaz de montarla una sola persona en condiciones muy adversas, la Pegasus, y estamos seguros de que esta andadura no ha hecho más que comenzar.

Yo creo que es un buen currículo para esta marca aunque aún hay una curiosidad más… durante el desarrollo de un producto se llevan a cabo varias pruebas y aparecen distintas versiones que se van mejorando hasta que finalmente consiguen el producto definitivo, el que llega al mercado. Bueno, pues Exped AG pone a la venta todas esas ‘versiones’ a las que más adelante les han mejorado alguna de sus características y evidentemente a un precio muy inferior… ¿por qué tirarlos?… ¿no os parece curioso que una empresa haga eso, ofrezca esa posibilidad?.


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