limonada_por_favor

3 04 2012

Mañana me voy a Cartagena; tengo ganas de ir para ver a mi abuelo y a mi hermana y mi cuñado, y a mi sobrina, evidentemente, pero aunque no me creáis, me da pena irme de León.

Este fin de semana sabéis que ha sido emocionante, pero es que hoy… esta mañana he ido a una panadería alemana que hay aquí: me encanta el trato que la gente te da en León. El caso es que hemos comido flammkuchen y wursts con un riesling que se sale (deidesheimer herrgottsacker 2010er) y que me regaló mi suegro el suegro de mi hermana, y pan de centeno también alemán… ha sido algo así como el deutsch Tag.

Esta tarde he visto las procesiones por la calle Ancha y he salido un ratillo al Camarote Madrid a tomarme una limonada, que puedo decir que es la mejor que he probado en León, y un Arzuaga que bueno, me deja sin palabras. Y estaba tomándome ese Arzuaga y con su sabor se ha mezclado un poquito de añoranza, una sensación deliciosa… de pronto me ha apetecido compartir ese momento con mi padre y como no es posible hoy, he pensado que el jueves allí saldré con él a tomar ese vino y hablar.

Una noche, cuando yo era chico, tendría unos 12 ó 13 años, íbamos caminando, de un restaurante chino en el que cenamos a casa, y le pregunté por qué me costaba tanto entender algunas cosas de las chicas. Me dijo, yo estaba entonces todo asombrado por ‘su sabiduría’, que no intentara comprenderlas o me volvería loco, que simplemente las amara sin darle más vueltas al asunto. Ahora me río pero siempre ha sido importante, aunque me contara la tontería más grande para dejarme entretenido dándole vueltas a lo que fuera, preguntarle y escucharle.

Ahora mismo no tengo esas dudas, o sí porque a veces… pero sí que me apetece hablar con él de otras inquietudes. Resulta que a veces en la vida se emborronan las marcas que tenemos en esa tabla de valores por la cual nos regimos y necesitamos que nuestros mentores, nuestros referentes, las personbas que han guiado nuestros pasos, las que han sido nuestros modelos y ejemplos, las recalquen para no extraviarnos. Y quizás este es uno de esos momentos en mi vida.

Sabéis que desde agosto del año pasado, del 2011, no ha habido otra cosa que cambios en mi vida, además, a un ritmo frenético, unos intencionados, lo que no quita para que de alguna forma acaben sorprendiendo a uno, y otros inesperados, a los que te tienes que hacer sí o sí.

Desde que falleció mi abuela hasta que hablé con Sindy en Gijón… de verdad, con toda la sinceridad que puedo recabar, necesito hablar con mi padre.

En agosto de 2005 falleció en un accidente uno de nuestros escultas en un campamento Scout que hicimos en la Sierra de Gredos. Era el primer campamento al que yo iba y se me quedó grande, muy grande. Estábamos en el refugio que hay antes del pico… no recuerdo el nombre. Pasó un día entero desde que eso ocurrió hasta que pudimos regresar al campamento con todos los niños, desmontar y reemprender el viaje de vuelta a Cartagena. Y entonces, en el coche, después de todo, lloré lo que no había llorado antes hablando con él por teléfono. Así, como podéis imaginar, es un catalizador muy importante en mi vida en determinadas ocasiones y un impulsor en otras.

El jueves un vino con él.

Nada que ver con la limonada, ¿verdad?… en fin, me voy a acostar. Mañana, como os decía, haré el viaje a Cartagena y el lunes regreso a León. Nos vemos prontito.

Brindaré por vosotros. Un saludo.


Acciones

Information

One response

4 04 2012
Javier

¡¡Qué suerte tiene tu padre!! ¡¡Qué suerte tienes tú, Pedro!! Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: