eurovelo_en_familia

14 06 2016

Después de mucho tiempo por fin conseguimos, al menos, hacer planes en este sentido.

Este año, en nuestras vacaciones, queremos hacer una ruta en bicicleta. En concreto estamos preparando la EuroVelo 6.

En principio está diseñada para hacerla en sentido Oeste-Este, desde Nantes hasta Constanta, del Atlántico al Báltico. Nosotros vamos a hacer un tramo, el francés, pero en sentido contrario.

La salida la haremos desde Strasbourg, una ciudad que en mi anterior travesía me dejó prendada y a la que tenía pendiente regresar: Strasbourg es, de todo el viaje, la ciudad por excelencia. Esta es la ocasión.

Seguiremos el río Rhin hasta Colmar y continuaremos, siguiendo el río Doubs hasta que alcancemos la cola del Loira que nos llevará a la costa atlántica.

Map-France2

Es una experiencia fascinante que con Pedrito se hace aún más fantástica.

A pesar de la experiencia de otros viajes, Alemania, Suiza, Francia, Camino de Santiago (2010), Portugal (2012) y Andalucía (2011), es imprescindible visitar las webs amigas: rodadas, en bici y con alforjas. Y aunque no haremos el Camino en esta ocasión, no dejaremos de saludar a los bicigrinos.

Imagino que en estos dos meses que quedan podré compartir con vosotros tanto los preparativos del viaje y mapas así como las experiencias que tengamos. Será la primera vez que salgo en un viaje de esta índole con Pedrito, ¡que cumplirá dos años en Francia!.

Mientras, os dejo uno de tantos vídeos que hay sobre esta ruta, una de las EuroVelós más transitadas de Europa.

Un saludo a todos.

 

 





kuriles_de_iure

4 07 2014

Intrigado como estoy por tantas cosas que he leído, no sé por dónde empezar.

Bueno, hace unos días llegué a casa después del trabajo y a la par que comía vi una entrevista que una tal Beatriz Montañer protagonizaba con Bertín Osborne. Estaban hablando de política, en concreto del sistema democrático venezolano y Bertín se descojonaba hasta el punto de compararlo con la dictadura de Franco en la que también los españoles salían a votar. Y aquí me asaltó a mí la curiosidad… ¿eso es cierto? pues sí, resulta que durante el régimen de Franco en España se celebraban elecciones municipales y se llegaron a celebrar dos referendos. Llegados a este punto, que cada cual piense lo que quiera, pero si nos fijamos en los resultados, abrumadores, envidiables desde luego sobretodo por esa increíble participación, sobran los comentarios sobre lo fieles que son de la voluntad del pueblo.

Recuerdo que ‘democracia orgánica’ era la manera en la que se describía al régimen de Franco que con la Ley de Referendos del 45 intentaba dar a entender que sin la necesidad de intervención de partidos políticos, el pueblo español podía participar en la vida política.

Comprobado esto que decía Bertín Osborne sobre lo de ir votar en tiempos de Franco, quise mirar más cosas… ¿es cierto lo que dice sobre Venezuela?… resulta que yo nunca he estado en Venezuela y tampoco conozco a nadie de allí que me pueda informar así que he consultado la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En el capítulo IV describe los derechos políticos de los ciudadanos y viendo la definición de ‘democracia‘ que he encontrado en la wikipedia que hace referencia al predominio del pueblo en el gobierno político de un estado, puedo deducir que esí existe la democracia en Venezuela y Bertín yerra en lo que dice.

Pero no me creéis, ¿verdad?. Y tampoco creéis que en tiempos de Franco el pueblo interviniera en política, a pesar de que hubiera elecciones y referendos, ¿verdad que no?.

¿Entonces? Lo que hacemos es incluir un par de locuciones latinas que nuestra rica lengua conserva: de iure y de facto, que nos ayudarán a entender ambas situaciones y otras más.

de iure significa por derecho legítimo otorgado por quien tiene competencias para otorgarlo. Y de facto, que se opone a de iure, significa que ocurre pero no se ajusta a la norma.

Así pues tenemos una República Bolivariana democrática de iure que sin embargo, no lo es de facto. Me ha gustado tanto el hecho de descubrir esta interpretación de todo que me decido a indagar un poco más sobre el castellano y toda su riqueza. Le echo un vistazo al Estatuto de Autonomía de Castilla y León y veo que en el artículo 3 sobre sedes, además de hacer mención de una descentralización de poderes, no se designa ninguna capital autónoma. ¿Y qué hay de Valladolid? Valladolid es la capital de facto. Curioso. No existe ninguna ley que la designe como capital de Castilla y León.

En Valladolid se encuentran la presidencia y las Cortes de Castilla y León, en Burgos el tribunal Superior de Justicia, en Palencia el Tribunal de Cuentas y en León el Procurador de lo Común. En Zamora el Consejo Consultivo y en Palencia el Tribunal de Cuentas. El Boletín Oficial de Castilla y León por el cual se designan estas sedes tal como indica el Estatuto, dice que un pasado histórico tan rico es título legítimo de muchas ciudades de la Comunidad que sirve de argumento válido para optar a la condición de sede. Con esto podría ponerse fin a las rencillas que pueden haber y hay entre algunas de ellas… en fin.

Voy a volver atrás, a los comienzos de Franco. Apenas unos meses después del fin de la Guerra Civil, Alemania invadía Polonia y se iniciaba la Segunda Guerra Mundial. España no formó parte de la contienda hasta que en octubre del 41 la División Azul llegaba al frente para combartir a Rusia en un intento de Franco de agradecer a Hitler su apoyo durante nuestra guerra.

Rusia había estado en guerra años antes con Japón. En 1903 Japón derrotaba a la Rusia del zar cuando esta pretendía apoderarse de la península de Corea en busca de un puerto de aguas cálidas que que les permitiera operar todo el año, ya que el puerto de Vladivostok se congelaba en invierno.

La vergonzosa derrota dio lugar a la revolución de 1905 y dejó tras de sí un rastro de rencor que años después saldría a la luz. Ya llegando al final de la Segunda Guerra Mundial Rusia se apodera de las islas Kuriles situadas a escasos 20 kilómetros al norte de Japón.

A día de hoy aún quedan vestigios de la guerra y del férreo empeño de Rusia por proteger las islas e incluso un símbolo de una guerra que ya no tiene lugar y que sin embargo aún no ha terminado. En 1947 se expulsaron a todos los japoneses residentes de las islas y se intentó destruir y hacer desaparecer cualquier vestigio de ellos. No obstante han sido los propios rusos pobladores quienes han procurado conservar esa parte de la historia, protegerla del olvido y rescatarla hasta el punto de compartirla con los japoneses que con más o menos frecuencia en la actualidad las visitan. Pero lo cortés no quita lo valiente y no tienen ninguna intención de devolverlas convencidos de que si acceden a esta demanda seguirá posteriormente otra. Esto se pone de manifiesto mediante el aumento de población rusa en los últimos años y en las declaraciones que hacen en entrevistas los propios residentes. Este es un vídeo bastante interesante sobre las islas Kuriles y la vida en ellas.

A ver, que me voy por las ramas; ya finalizada la guerra  se firma el Tratado de Paz de San Francisco entre las Fuerzas Aliadas y Japón en San Francisco en 1951. Con este tratado se determina el destino de tierras conquistadas, compensaciones a civiles, etc. Sin embargo Japón y Rusia no alcanzan acuerdo alguno ante la negativa de Stalin a devolver las islas Kuriles a Japón.

Así pues, no existe ningún tratado de paz firmado entre Rusia y Japón lo cual, siguiendo el tema de esta entrada, daría lugar a interpretaciones del tipo: ‘la Segunda Guerra Mundial no ha acabado, o lo ha hecho de facto aunque aún haya países en guerra, de iure’. Ahora bien, conociendo estos recursos lingüísticos, que cada uno los use a su gusto, por ejemplo… te quiero de iure, me gustas de facto

 

 

 





las_cosas_que_no_sirven

21 02 2013

Voy a ser muy breve.

Adolf Wagner y Lorenz Wagner heredaron el negocio de su padre, Hans Wagner: la fábrica de calzado HanWag.
Lorenz Wagner decidió seguir su camino por otro lado fundando LoWa, una muy reconocida marca de calzado de montaña.

Bien, hace un par de años llegaron a mis manos unas Alaska GTX. Esta bota fue diseñada en 1996 y se convirtió en el bestseller de las botas de montaña. Aún no han cambiado su diseño y aún ostenta ese puesto primero. No penséis en las botas que conocemos de Altus, HiTech, The North Face o cualquier otra marca. No tienen nada que ver. Las hormas y el proceso de fabricación son el secreto y punto clave de estas botas. Y no hay otras iguales.

Esto lo comento porque hoy he ido de marcha cerca del pantano de Luna, en León. Llevaba el equipo que nos han dado, y las botas son unas Iturri de GoreTex, supuestamente hechas para esto y mucho más. He estado echando un vistazo y resulta que Iturri no sólo hace botas de montaña, hace también zapatos, botas de trabajo, ropa, camiones industriales, equipos contraincendios, sistemas integrales… en fin, una barbaridad de cosas dispares y no sé por qué pero me da que quien mucho abarca poco puede.

No hace falta deciros las fatigas que paso con ellas. Y aquí es donde viene mi paranoia de hoy… si una cosa no sirve para el propósito para el que está hecha a mí me da la sensación de que es un gasto de recursos, energía y tiempo el que se invierte en ella estúpido, irracional.

Y a raíz de todas estas pamplinas que me pasan por la cabeza, he recordado aquel vídeo de Anny Leonard sobre esa forma que tenemos de producir y consumir…

(hay dos más, esta es sólo la primera parte de tres)

¿No sería más sensato invertir ciertamente en la producción de cosas buenas, útiles y eficientes y ahorrarnos el desperdicio de tiempo, energía y recursos que fabricar cosas que no sirven supone?

 

Hace un par de años llegaron a mí unas botas de montaña. unas HanWag. No tenía ni idea de qué marca era esa ni si eran mejores o peores. El caso es que si indagas te enteras de que son unas de las mejores que podéis encontrar. Podemos hablar de Teva, The North Face o lo que se os ocurra. Únicamente Lowa se les acercan. HanWag y LoWa, hermanos Wagner, heredaron el negocio de su padre. Lorentz tomó una línea diferente pero como quien dice, si lo has mamado… por eso que creo que está a la altura.





nieve_y_sol_en_los_alpes

1 01 2013

Buenas noches; ya hemos empeyado el año y me imagino que la mayoría de nosotros tenemos más de una buena intención; espero que tengamos fuerzas y ánimos suficientes para de verdad conseguirla.

De momento os cuento cómo he terminado yo el 2012. Rodeado de nieve y lejos de España…

La cuestión es que estoy en Hochspeyer con mi hermana, mi cuñado y mi sobrina, que teníais que ver lo preciosa que está. Hace unos días, el 28 de diciembre, nos fuimos a hacer una expedición de invierno a lo Alpes, creía yo que alemanes, pero no, fueron austríacos. Estuvimos cerca de Oberstdorf, en los Allgäuer Alpen, al oeste de Innsbruck.

Preparamos nuestras mochilas, tiendas de campaña y comida para algunos días y con raquetas de nieve en mano, y quien dice en mano dice en pies, nos echamos al monte nevado.

Atravesamos varios valles, hicimos noche en nuestras tiendas, en las laderas de montañas nevadas, cubiertas de nieve virgen, ligera y blanca. Tuvimos días de sol y ventisca, nos quedamos sin gas y se quemaron mis guantes en un fuego que hicimos. Nos reímos a más no poder bajo la luna, dando saltos en una duna de nieve, bebimos whisky y desayunamos tras unos amaneceres de escándalo.

Jugamos al Wizzard en un Hütte con una chavalina de Manheim, conocimos a gente por doquier, montañeros, esquiadores, senderistas… comimos salchichas y schniposa y bebimos cerveza, heffeweiß bier, café soluble en medio de la noche y té para aburrir al inglés más apasionado.

Ahora estoy a un par de días de volver a España y no quiero hacer planes. No quiero intenciones ni propuestas. Desde hace dos años, que me fui a León, no han habido nada más que cambios en mi vida y puedo aseguraros de que no he podido cumplir con mis planes en casi ningún momento, únicamente de casualidad. Así que con tener suficiente coraje para seguir adelante me doy por satisfecho. En realidad mucho más que eso.

Sabéis también, algunos, que mi situación ha cambiado en este último mes; tengo muchas ganas de recorrer ese camino así que con más rayón aún no quiero hacer planes ni dibujar rutas en el mapa.

 





cerezos_en_jumilla_y_vajillas_alemanas

10 04 2012

¿Cómo habéis pasado la Semana Santa?

Bueno, escribí antes de irme a Cartagena a pasar unos días allí. El domingo celebramos el bautizo de mi sobrina, la niña de mi hermana, Sofia. La verdad es que la niña me parece la más bonita del mundo, pero bueno, he sido el padrino, qué voy a decir.

El caso es que el miércoles hice el viaje de León a Cartagena, muy largo por cierto. Allí estaban mi cuñado y su hermano y más familia que vino de Alemania. Estuvimos unos días en La Manga, pudimos salir a correr por la orilla del agua, unos buenos trechitos hasta el Puerto de Tomás Maestre que cansan lo suyo, donde acabábamos con una cervecita ya sabéis dónde, en La Falúa, viendo ponerse el sol entre los mástiles de los veleros. Una delicia.

Pasa que el sábado fuímos a una cata de vinos pero antes pasamos a visitar una finca, Finca Toli, en Jumilla, en la que tienen un cultivo de cerezos. No es usual que en esta zona se encuentren cultivos de estos dedicados a la explotación de la fruta. Me gustó lo que vi. Adelantan la cosecha y consiguen sacar los frutos a la venta un par de meses antes para poder fijar ellos los precios y no depender de las existencias en el mercado llegada la temporada pero a base de mucho trabajo y de invertir mucho en ello. Más de 6000 candelas entre los árboles con las que combaten las heladas nocturnas si hace aire o molinos rotatorios que generan corrientes convectivas para desplazar el aire más frío de las partes más bajas y proteger los árboles entre otras. No sabía que pudiera estar tan controlado todo de esa forma. Abejorros que llevan a cabo la polinización en los invernaderos, abejas en los cultivos al aire libre, tratamientos que les dan que sin llegar a ser ecológicos procuran conseguir el ‘residuo 0’…

En fin, me pareció muy interesante. Mantener un cultivo ya no consiste en arar la tierra, cavar  y quitar las malas hierbas y recoger la fruta… es un negocio en el que la publicidad, la presentación, la presencia en el mercado y otros factores son tan importantes como el producto en sí y no puede dedicárseles ni menos tiempo ni menos recursos. A mí eso me ha asombrado.

Después de eso nos fuímos a comer a un restaurante de Jumilla y me tenéis que disculpar porque no recuerdo el nombre. Es donde se hizo la cata de los vinos de la tierra. Ocurrió algo peculiar. Estábamos sentados, esperando a que comenzaran a servir la comida. Tenía en frente a mi cuñado y a mi concuñado, Jörg y Jan, y a mi lado a Kurt Erwin Groestch, miembro del Rotary Club Teatro Romano de Cartagena. Hablando de a saber qué y jugueteando con los platos se me ocurrió mirar por debajo de la vajilla, para ver la marca. Era inglesa y le dije a mi cuñado que la mejor que había era la Rosenthal. Mi cuñado la conoce e íba a decir algo cuando Kurt habló… resulta que es hijo del que en su día fuera director del Hotel Rosenthal. Bueno… más coincidencia imposible. Así que empezó a contarnos cómo era antaño, cómo emplazaban las fábricas cerca de la República Checa de donde obtenían la caolita o cómo hacían vajillas de diferentes calidades para suministrarlas entonces al ejército alemán… yo qué sé, nos lo pasamos de lujo hablando con este hombre, el hijo rebelde de la familia que no se ha dedicado a la fabricación o venta de la mejor vajilla del mundo…

A parte de esto, hablando de los vinos que probamos, pues fueron normales, ninguno me sorprendió. Todos excepto uno eran vinos jóvenes, con no tanto brío como me esperaba de los vinos de Jumilla, pero que son para eso, para acompañar la comida sin pretender descubrir ningún placer extraordinario, que no quita que fueran buenos. Probamos Luzón, Tavs, Valtosca, Carchelo y otros… y bueno, lo que os decía, esperaba que fueran vinos con más brío y me gustó que no fuera así.

Por otro lado me han recomendado que pruebe, a parte de Pago de Carraovejas, que lo tengo pendiente hace tiempo, el Abadía Retuerta… así que estos días voy a ir detrás de ellos, a ver dónde aquí en León los puedo probar. Hasta ahora, también hay que decirlo, de los vinos que he tenido ocasión de probar, el que más me ha gustado ha sido el Arzuaga, un Ribera de crianza que me pido en el Camarote Madrid… sin duda.





limonada_por_favor

3 04 2012

Mañana me voy a Cartagena; tengo ganas de ir para ver a mi abuelo y a mi hermana y mi cuñado, y a mi sobrina, evidentemente, pero aunque no me creáis, me da pena irme de León.

Este fin de semana sabéis que ha sido emocionante, pero es que hoy… esta mañana he ido a una panadería alemana que hay aquí: me encanta el trato que la gente te da en León. El caso es que hemos comido flammkuchen y wursts con un riesling que se sale (deidesheimer herrgottsacker 2010er) y que me regaló mi suegro el suegro de mi hermana, y pan de centeno también alemán… ha sido algo así como el deutsch Tag.

Esta tarde he visto las procesiones por la calle Ancha y he salido un ratillo al Camarote Madrid a tomarme una limonada, que puedo decir que es la mejor que he probado en León, y un Arzuaga que bueno, me deja sin palabras. Y estaba tomándome ese Arzuaga y con su sabor se ha mezclado un poquito de añoranza, una sensación deliciosa… de pronto me ha apetecido compartir ese momento con mi padre y como no es posible hoy, he pensado que el jueves allí saldré con él a tomar ese vino y hablar.

Una noche, cuando yo era chico, tendría unos 12 ó 13 años, íbamos caminando, de un restaurante chino en el que cenamos a casa, y le pregunté por qué me costaba tanto entender algunas cosas de las chicas. Me dijo, yo estaba entonces todo asombrado por ‘su sabiduría’, que no intentara comprenderlas o me volvería loco, que simplemente las amara sin darle más vueltas al asunto. Ahora me río pero siempre ha sido importante, aunque me contara la tontería más grande para dejarme entretenido dándole vueltas a lo que fuera, preguntarle y escucharle.

Ahora mismo no tengo esas dudas, o sí porque a veces… pero sí que me apetece hablar con él de otras inquietudes. Resulta que a veces en la vida se emborronan las marcas que tenemos en esa tabla de valores por la cual nos regimos y necesitamos que nuestros mentores, nuestros referentes, las personbas que han guiado nuestros pasos, las que han sido nuestros modelos y ejemplos, las recalquen para no extraviarnos. Y quizás este es uno de esos momentos en mi vida.

Sabéis que desde agosto del año pasado, del 2011, no ha habido otra cosa que cambios en mi vida, además, a un ritmo frenético, unos intencionados, lo que no quita para que de alguna forma acaben sorprendiendo a uno, y otros inesperados, a los que te tienes que hacer sí o sí.

Desde que falleció mi abuela hasta que hablé con Sindy en Gijón… de verdad, con toda la sinceridad que puedo recabar, necesito hablar con mi padre.

En agosto de 2005 falleció en un accidente uno de nuestros escultas en un campamento Scout que hicimos en la Sierra de Gredos. Era el primer campamento al que yo iba y se me quedó grande, muy grande. Estábamos en el refugio que hay antes del pico… no recuerdo el nombre. Pasó un día entero desde que eso ocurrió hasta que pudimos regresar al campamento con todos los niños, desmontar y reemprender el viaje de vuelta a Cartagena. Y entonces, en el coche, después de todo, lloré lo que no había llorado antes hablando con él por teléfono. Así, como podéis imaginar, es un catalizador muy importante en mi vida en determinadas ocasiones y un impulsor en otras.

El jueves un vino con él.

Nada que ver con la limonada, ¿verdad?… en fin, me voy a acostar. Mañana, como os decía, haré el viaje a Cartagena y el lunes regreso a León. Nos vemos prontito.

Brindaré por vosotros. Un saludo.





reemprendiendo_el_camino

19 10 2011

Tres meses. Hace casi tres meses que escribía la última entrada. Entonces hablaba sobre cosillas y preparativos del Camino de Santiago que iba a hacer con @frinkelson a finales de agosto.

Bueno, han ocurrido muchas cosas desde entonces; sin duda puedo decir que han sido unos meses con una carga emocional muy intensa y estoy seguro de que dejarán una marca considerable en mi vida. No tengo intención de extenderme mucho aunque ya me conocéis… en fin.

Puedo comenzar a contaros que a primeros de agosto me fui a Alemania a ver a mi hermana que estaba embarazada. Ya sabemos que es una niña lo que viene y estamos de verdad contentísimos. En esas fechas ellos ya comenzaban las clases de forma que pasamos una semana tranquila, íbamos a bañarnos a un lago cercano, Gelterswoog, a dar vueltecillas con la bici o la moto por los montes cercanos que llegan a la torre Humbergturm, me refiero a mi cuñado y en un par de ocasiones Jan vino también, y bueno, fueron unos días deliciosos. Conocí y probé el Schniposa en una terraza increíble, la del Alter Bremerhof, en Kaiserslautern, y lo mejor de entonces fue que una tarde había recibí un mensaje de aquí de España en el que me comentaban que definitivamente había aprobado las oposiciones a las que me había presentado en junio y julio en Sevilla. Fuímos a celebrarlo al 21, o TwentyOne, en el centro de Kaiserslautern y qué os voy a contar… de noche en aquella terraza, la más alta de la ciudad, lloviendo un poquito, con mi copita y esa música increíble que sonaba de fondo, mi hermana y mi cuñado, también estaban Jan y Eike, en fin, un momento único.

A mi regreso a España ingresamos a mi abuela en el hospital. Esta situación se prolongó a lo largo de todo el mes de agosto. Cancelé el viaje que tenía previsto hacer, el Camino, y fui postponiendo mi traslado a León hasta el último momento. En ese mes intenté combinar el estar con mi abuelo el tiempo que podía, en Perín, con los preparativos de mi traslado. Así todo, el 29 de agosto me fui a Toledo, en concreto a Tembleque a ver a Juanfran. Estuve allí dos días. Fueron dos días en los que me sentí más desubicado que nunca antes en mi vida. Habiendo dedicado tan poco tiempo a prepararme para irme y habiendo estado tanto tiempo en Perín con mi abuelo o en el hospital con mi abuela creo que no me había hecho a la idea de que llevaba el coche cargado con todas mis cosas y unas perspectivas de cambio increíbles en mi vida que me pareció, en esos días, que se me quedaban grandes. Una barbaridad. Digo una barbaridad porque esa mezcolanza de emociones o sentimientos no es posible describirla. Aunque en realidad me agobiaba más la sensación de dejar algo pendiente.

El día 31 llegué a León. Fue un regreso curioso porque de pronto me encontraba en la ciudad en la que se originó todo: El viernes 12 de noviembre de 2010 llegué a León después de una etapa de 107 kilómetros; salí esa mañana de Carrión de los Condes. Llevaba 2411 kilómetros y 179 horas de pedaleo en la bici desde Alemania. Una experiencia de esa índole sin duda cambia a una persona. Y a mí me cambió definitivamente. Esa noche entré en el Nuevo Sevilla a tomar unos cortos y pensé muchas cosas. Paseando por la ciudad no dejé de sorprenderme y por la mañana cuando salía en dirección a Ponferrada pensé para mí en lo agradable que sería vivir en una ciudad como esta. Yo terminé, varios días después mi Camino y con las mismas comencé a recorrer otro, no menos verdadero, interior, el que me ha traído de vuelta.

Así, como os contaba, el 31 de agosto llegué a León y los recuerdos y las emociones se abrieron hueco para asomarse un poquito más a la ventana esa desde la que se ven los logros alcanzados y las nuevas metas, auténticos retos cargados de seducción, imposible renunciar a acometerlos. A la mañana siguiente ingresé en la Academia y esa misma tarde me llamaron para decirme que mi abuela había fallecido.

Ahora no me apetece escribir sobre ese día y el viaje de regreso a Cartagena. Puedo comentar que me despedí de ella antes y que lloré mucho después. Los que me conocen saben que mi abuela fue mi madre. En fin, quizás más adelante comente algo al respecto. Es probable que no.

La cuestión es que ahora han pasado casi dos meses. Los cambios en el estilo de vida han sido asombrosos. Aún no me he acostumbrado, lo reconozco, y dudo que ninguno aquí lo haya hecho aún. Recuerdo que al principio yo, y me atrevo a decir que otros más también sentirían algo similar, sentía una sensación extraña, una especie de temor a la soledad, a quedarte solo, lo que te invita de pronto a relacionarte con todos sin improtar nada; es como si lo importante fuera relacionarse, alejar los temores o las inseguridades de esa forma y sin tener en cuenta para ello nada más. Cuando esa primera emoción pasa, quince días, un mes, cada uno necesita más o menos tiempo, comienza uno a percibir detalles más pequeños que antes pasaba por alto, comienza a organizar el entorno y a depender menos de esa necesidad abrumadora primera. Y entonces es cuando puedes permitirte ser un poco más crítico, exigente y selectivo. Es algo que todos hacemos casi sin darnos cuenta.

El balance que hago es definitivamente positivo. Echo de menos ver a mi abuelo y no por mí si no por él. Hace poco ha perdido a la mujer de su vida y no me imagino siquiera cómo puede ser, no voy a dejar de ser un sentimental empedernido. Me apetece verle porque creo que se sentirá mejor. No echo de menos Cartagena tanto como podría haber imaginado; supongo que eso está ahí, que ya lo conozco y creo que tengo muchísimas cosas que ver, descubrir, aprender, y desde luego oportunidades para ello.

Pienso mucho en mi hermana, eso sí es cierto además desde que se fuera a Alemania y yo conociera aquello me ha recorrido una sensación de ilusión por seguir esos pasos de una forma u otra. Así que a parte de muchas otras cosas que quedan pendientes, estas Navidades las volvemos a pasar en Kaiserslautern, D.m.

Bueno, a parte de todo y a pesar de lo que queda pendiente, pretendo que esta entrada sirva para, como dice su título, reemprender la marcha apasionada después de estos meses de parada obligada. Sabéis que ando, intento andar, por Twitter y Facebook para contaros mis cosillas un poco día a día pero también sabemos que esos pasan muy por encima de los detalles, así que nos vemos de nuevo por aquí por el blog.

¡Un abrazo a todos!

 








A %d blogueros les gusta esto: