los_torrentes

17 11 2013

Bienvenidos a Mallorca.

Sí, después de las divagaciones y la incertidumbre, elegimos Mallorca. Y después de tres meses de viajes, asuntos pendientes,  papeles por arreglar, buscando casa y haciéndonos con la nueva situación, ya estamos aquí.

Hay muchas cosas que queremos seguir cambiando, pero ya estamos aquí.

En las más de 800 entradas de este blog apenas he  hablado nunca de mi trabajo y muchas cosas han cambiado desde aquellos comienzos. Ahora yo en el trabajo tengo por delante los nuevos HD19; vale, no tienen nada de nuevos pero sí que son un nuevo reto para mí. Quizás hasta que lleguen los HD21 o incluso el de verdad nuevo NH90… nunca se sabe aunque tal y como están las cosas con la crisis es posible que yo no los vea.

La cuestión es que resulta apasionante el mantenimiento de estas aeronaves. Jamás me imaginé que algún día podría llegar a desmontar un helicóptero; es mucho mejor que pilotarlo porque después hay que volverlo a montar y dejarlo apto para el vuelo. Y esto es sólo el principio, que aún no me entero de nada.

A día de hoy, a parte de tareas básicas de mantenimiento, estoy intentando hacerme con la BTP.

Por otro lado, ya estamos instalados en Mallorca; ha sido una llegada un tanto escabrosa sin saber a dónde ir y con muchos inconvenientes a la hora de coger piso pero bueno, como digo, ya estamos instalados en él, con muchas cosillas pendientes, pero ya instalados. Poquito a poco todo marcha.

Ella, Anna, se va unos días a Polonia; tiene que ir a las clases presenciales del máster que está haciendo. Imagino que ya podremos ir haciéndonos con las rutinas de trabajo, que hasta ahora, desde antes de verano, con la mudanza de León a Murcia, arreglando el piso de Murcia y después de Murcia a Mallorca, hemos ido a trompicones con casi todo.

Pues lo que está haciendo es un máster de inglés para extranjeros a distancia a través de la Academia Humanístico Económica de Łódź; pero hay un tanto por ciento de clases que son presenciales. Y lo exámenes también. Así que nos esperan un par de años de viajes a Polonia más o menos continuados.Y yendo a otra cosa, resulta que ayer fuimos a andar un poquillo y nos acercamos con la intención de pasar por Orient, al Salt del Freu. No había agua aunque ha estado lloviendo estos días. Dicen que para enero quizás porque están siendo muy flojas las lluvias hasta ahora. Os cuento. Orient es un pueblecito que está en la sierra de la Tramuntana, a unos 10 kilómetros al norte de Bunyola. Es pequeño, coqueto y perdido entre montes pero tiene dos restaurantes y dos hoteles rurales que tienen pinta de ser una delicia para los sentidos.

Por Orient pasa un torrente, el Torrent d’Orient, y a unos dos kilómetros del pueblo, torrente abajo hay unas cataratas. El lugar es precioso, quedan restos de lo que quizás fuera un molino, y sin lugar a duda no tiene nada que ver con lo que me esperaba de la isla cuando pensé en venir aquí. Seguimos una pequeña marcha que vimos en Wikilok y acabamos en Orient.

Así pues aquí estamos. El resultado de una andadura que empecé hace tres años y que ya llega a su fin con la intención de dejar paso a una nueva.

Intentaré seguir descubriendo Mallorca y compartiéndolo con todos.





oviedo_medieval_y_mertens_en_gijón

5 05 2013

Ayer estuve en Gijón, no había ido allí desde septiembre del año pasado y bueno, esta vez ha sido diferente, ahora os cuento.

Estaba celebrándose la Media Maratón de Gijón en lo que yo creo que es un marco incomparable porque discurría, en uno de sus tramos, por el muro de San Lorenzo y a mí ya sabéis que ese mar me tiene prendado. Enhorabuena por cierto a Chema Martínez y a Irene Pelayo, los ganadores.

Paseando por el centro llegamos a Revillagigedo y resulta que había una exposición de fotografía de montaña que nos animamos a ver. Las fotos son increíbles pero la impresión de las mismas aún más. Están hechas con ‘tintas pigmentadas’ según leí y con un ‘acabado cristalizado’. El resultado era desde luego sorprendente. En fin, la exposición está llevada de la mano de Memorial Maria Luísa. Es una exposición itinerante así que puede que en algún momento pasen por tu ciudad, en ese caso, ve a verla.

Eso sí, habiendo paseado por Cimadevilla, subido al Cerro de Santa Catalina, habiendo hecho una parada de obligado cumplimiento en El Lavaderu y habiendo visto que por la noche tocaba Wim Mertens en el Teatro Jovellanos y quedarme con unas ganas increíbles de verlo y después también de haber bajado a la playa a mojarnos los piés un poquito, paramos en a tomar un cafetillo en el Café Varsovia, qué menos. Y de nuevo sorprendido, me encantó y os lo recomiendo: tranquilo, junto al mar, acojedor…

Aunque lo que de verdad me sorprendió ayer fue Oviedo. Nunca he visitado de Oviedo más que la Plaza de la Escandalera, Calle Pelayo y Calle Uría en las tantas veces que haya estado allí de paso yendo hacia Gijón. Y digo que me ha sorprendido porque se nos ha ocurrido acercarnos a la Catedral y bueno… sin darnos cuenta estábamos inmersos en un laberinto de calles medievales y bulliciosas. Algo increíble y fascinante. Desde la Plaza Portier a la Plaza de Alfonso II el Casto, en la que se encuentra la Catedral, la Calle San Antoni nos llevó hasta la Plaza del Ayuntamiento, la Magdalena, Daoiz y Velarde y a la Plaza Fontán para parar a comer en la Calle Ferro, junto al Mercado del Fontán y San Isidoro el Real… no sé cómo es posible que ese paseo haya sido capaz de hacerme ver tantas cosas de una manera tan diferente. Cayó el mito Gijón VS Oviedo que construí de pequeño. Ya que pudiera yo vivir en una ciudad como Oviedo cuyo patrimonio se derrama por sus calles para que al pasear lo disfrutes viviendo su historia, ya.

Así que con una impresión muy buena, ayer hice un viaje que me llevó sin duda a esos recovecos de la adolescencia para reparar algunas cosas que no sé por qué, di por sentadas entonces.

No puedo menos que sugeriros una parada en Oviedo como algo casi obligatorio, en serio.





#my52_moments_and_emotions

6 05 2011

Buenas tardes; sé que tengo muchas cosillas que contar pero voy a ir por partes. (Twitter tiene la culpa de que mi blog esté tan desatendido).

La cuestión es que hay, como os digo, mucho de lo que quiero hablar pero lo primero es esto. Gracias a @PatriciaPozuelo he decidido poner en marcha un pequeño proyecto que espero poder mantener hasta el final. En realidad al principio ya había pensado en algo así pero lo estaba dejando de lado porque se me antojaba demasiado… grande por decirlo de alguna manera y casi tenía seguro que podría conmigo y acabaría dejándolo.

Os presento 52 momentos y 52 emociones. Veréis:

Estoy hablando de pequeños proyectos que ya estamos acostumbrados a ver desde hace muchos años en Flickr tipo una foto al día o 365. Como os comentaba, gracias a @PatriciaPozuelo que me brindó la idea he decidido empezar algo más asequible, una foto a la semana o 52. Y aquí es donde comienza. Cada fin de semana, durante 52 semanas, habrá una nueva foto en este álbum de Flickr. Sin temática concreta, únicamente con la intención de compartir algo de tantas cosas que me sorprenden, emocionan, llaman la atención o incluso me impresionan u ocurren.

Ahora bien, pensar eso y esto que os cuento ahora ha sido todo una. Igual que hay momentos que nos gusta capturarlos en un intento de conservarlos y transportarlos a través del tiempo pero sobretodo compartirlos, también hay emociones que sentimos y que de alguna manera sería estupendo tanto recordarlas como compartirlas. Y a mí resulta que la música me encanta, me transmite muchísimas sensaciones y emociones y es sin duda un reflejo de nosotros mismos en momentos determinados, de nuestros estados de ánimo, de nuestra propia historia, la banda sonora de nustro día a día.

De esta forma he decidido que a la par que cuelgo la fotografía de la semana en Flickr, añadiré una canción de la semana al Spotify.

¿Qué has visto que te llama la atención? ¿Qué has escuchado que te ha emocionado? ¿Qué sientes? Compártelo. Esa es la idea fundamental de todo esto.

Por supuesto, en el momento que suban las fotos o las canciones, tanto unas como otras, aparecerá publicado el enlace a través de mi Twitter en mi timeline, así que si me estáis siguiendo lo tenéis mucho más fácil a la hora de descubrir las cosas que me intrigan, gustan, sorprenden o emocionan… el hashtag que creo para ellas es #my52

¡Un abrazo a todos!





curiosidades_curiosas

14 04 2011

Estos días, casi más que otra cosa debido a falta de tiempo, he ido acumulando cosillas que quería comentar aquí en el blog pero que se han quedado en eso, en una intención o un quería. Ahora, a falta de dos días para emprender la marcha por Andalucía y desconectar de Internet (que no de twitter), pues he pensado publicar una entrada comentando todas ellas al menos por encima.

Se trata de cosas que me han llamado la atención, muchas ya podéis haberlas visto, etc. pero bueno, yo las comparto.

Voy a empezar con la parte de publicidad, pero sana e interesante. Por un lado comentaros que @nazaret inauguró hace unos días una exposición de fotograífas hechas con Polaroids de las de verdad, Diario de Viaje se llama. Está en Sevilla, en la librería Un gato en Bicicleta. Yo pretendo ir el jueves 28 de abril si es que llego bien y me dejan entrar 😀 (ojo que estará sólo hasta el 5 de mayo)

Por otro lado aquí en Murcia después de la Semana Santa, que recomiendo verla en Cartagena, empiezan las Fiestas de Primavera. Ni que decir queda que son increíbles y que bueno, la que se va a liar el día del Bando porque hace un tiempo estupendo y como siga así… esto es porque con motivo de las fiestas, Blasco ha sacado unas insignias que a mí me han gustado mucho con motivos ‘huertanos’, como decimos aquí.

Cambiando de tema, hace un tiempo ví este vídeo de Noah y otros muchos que le han salido al paso. Se trata de una composición de fotografías que el chico, Noah Kalina, se iba haciendo. Son autoretratos hechos cada día desde hace creo que unos 6 años y unidos luego para formar una película en la que se aprecia un ‘curioso cambio’. Al márgen de que hay mucha gente que ha decidido hacer proyectos semejantes, cabe destacar y esto es lo que quiero comentar, que iPhone ha sacado una aplicación específica para recordarte que te tienes que hacer la foto, guiarte con unas líneas a la hora de hacerla, y compilarlas luego para crear la película cuando decides que has terminado. Es muy práctico y creo que ayudará a que proliferen este y otros tipos diferentes de proyectos basados en esta idea. Se llama Everyday App. Echadle un vistacillo.

Ahora cambiando mucho la tónica de esto, resulta que también vi algo que me llamó mucho la atención, bueno, de hecho me impactó. Estaba echando un vistazo a los premios Pulitzer de fotografía y al final, como son las cosas en Internet, acabas dando vueltas no sabes dónde, llegué a las fotografías de un tal Paul Hansen. Paul Hansen es un fotógrafo periodista sueco ganador de varios premios por su trabajo. Yo voy a dejar un enlace a las fotos, una, la suya de la que hablo y otra que no es suya pero sí es igual de relevante. Se trata de una niña asesinada de un tiro en la cabeza. Y de quienes hacen la foto. Cada cual más sobrecogedora. El hecho ocurrió tras el desastre de Haiti cuando se comenzaron a producir saqueos entre la población y a mí me dejó sin palabras cuando lo vi. Da que pensar.

Después de esto cuesta un poquillo seguir con esta entrada. Quizás podría compartir ahora con vosotros algo diferetne. Motivador. Mirad, Josef Ajram es un agente de bolsa a media jornada. La otra media jornada la dedica a algo bastante diferente. Se apunta a carreras y eventos deportivos de alto nivel. Aquí podéis ver su bio y desde luego quedaros impresionados, también. Hay algo muy curioso a raíz de lo que hablaba hace un par de entradas de este blog, cuando os presentaba a Luís Galindo y os hablaba de mi amigo, el que me enseñó eso de ‘Con mucho sentimiento’. Fijaros en la frase que dice Josef Ajram en su web, la lleva además tatuada en el pecho…

I don’t know where the limit is but I know where it’s not!

Dicen que una imágen vale más que mil palabras… a ver cuánto vale este vídeo:

Bien, otra cosilla… ¿recordáis los carretes de fotos de 35mm? Cuántos habremos gastado! Y lo emocionante que era ir a recoger las fotos, tanto como frustrante resultaba luego descubrir que estaban borrosas, mal encuadradas o quemadas…

   bien pues esto es sólo para nostálgicos. Una empresa alemana, Rogge&Pott, ha diseñado este carrete que podéis colocar en vuestra cámara y lo único que hace es digitalizar las imágenes en vez de quedar impresas en la película. Luego la conectas a tu USB y a imprimir. Una cucada, desde luego. Se llama RE-35 y podéis elegir 4MP, 8MP y 12MP.

Aunque sé que hay muchas más cosas, quiero enseñaros Jamendo. Es uno de los mayores archivos musicales de licencia pública Creative Commons. Dispone de un reproductor excelente, de lo mejor que he visto y bueno, como decía, es gratis y sobretrodo legal. Está disponible para Android, yo ya lo tengo instalado. Por supuesto tenéis que tener en cuenta una cosa, aquí no encontraréis nada que esté ‘controlado’ por entidades como la SGAE, quiero decir que resulta muy interesante a la hora de buscar música y archivos de audio para nuestros vídeos, etc. sin temer que por cuestiones de derechos de copia, etc. nos vayan a llamar la atención, lo quiten o nos denuncien si acaso hemos comerciado con ello. Sin duda recomendado. Su antónimo, en el que encuentras todo lo que está protegido por los derechos de autor y todas las licencias imaginables es Spotify. Su cuenta Open tiene un límite de unas 20 horas al mes, la subscripción Free no tiene ese límite sin embargo ninguna de ellas permite la descarga de los archivos y ya las subscripciones superiores, evidentememte de pago, Unlimited y Premium, ofrecen muchas más posibilidades.

 

Este vídeo… mirad, se trata de un corto, Tick Tock, escrito, editado y dirigido por Ien Chi, un cineasta koreanoamericano de gran éxito. No sé deciros cómo llegué a este vídeo pero sí que hasta que no ví el último segundo no lo pude entender. Está genial y merece mucho la pena verlo:

¿Recordáis que hace unos días hicimos la Ruta de las Fortalezas? fue la segunda edición de una travesía increíble que apasiona. Bueno pues además de las clasificaciones ya podemos echarle un vistazo a las fotos que hicieron todos los miembros del equipo de fotógrafos de FES (fotoencuentros del Sureste). Veréis que algunas son incluso emocionantes, perfectas y maravillosas sin duda. Menudo trabajo el de este grupo… a mí me encantan algunas tomas que hay, reflejan exáctamente lo que es la prueba. Enhorabuena a todos los implicados.

Y lo que voy a hacer es despedirme de momento. Hay varias cosas de las que aún no he hablado y que quiero comentar. Los remolques de bttero, que como veréis son lo mejor que hay ahora mismo para bicicletas, quiero hablaros de las fiestas de Caravaca de la Cruz y los Caballos del Vino y quiero colocar los vídeos sobre algunas reparaciones que se pueden hacer en la bicicleta pero usando únicamente las herramientas que llevaremos con nosotros que serán muy pocas. He tenido problemas con el editor de vídeo y no los he podido poner aún. En fin, como digo, esto y más vendrá en la siguiente entrada, que si no puedo subirla antes de irme, ya se quedará para cuando regrese de Espera el 4 de mayo.

¡Un saludo a todos!





buenas_intenciones

7 03 2011

Sé que cuando alguien se ofrece a hacerte alguna foto es con buena intención (si acaso no pretende salir corriendo con la cámara) y desde luego es de agradecer más aún cuando vas solo en el viaje.

La cuestión es que yo, de verdad lo agradezco, pero a veces personalmente me frustro. Yo no sé en qué piensa uno cuando se pone a disparar una foto. Los casos que os voy a mostrar ahora a mí me tienen descolocado. En una de las escenas estoy yo y está el inmenso monumento del Monte del Gozo; no hay nada más. Me gustaría saber si acaso me olvidé de algo interesante que había en el suelo y por qué cuando me enfocan no piensan que están cortando el monumento que precisamente interesa que salga porque es el símbolo que hay ahí… La cámara tiene gran angular a esa distancia cabe perfectamente… En la otra foto en teoría estoy yo, está el monumento al peregrino de Speyer y está al fondo la Catedral Imperial de Speyer que por cierto no es nada chica. Sin embargo salgo yo, sale un muñeco al que le han cortado la cabeza e inexplicablemente NO SE VE LA CATEDRAL porque está justo dos pasos a la derecha del tipo que hace la foto… de verdad, por favor, a parte de buenas intenciones creo que algunos, insisto en esto, algunos que no todos, no ponen nada de interés en ello porque no es posible que uno no se de cuenta de que ESTÁ CORTANDO LA FOTO o de que NO SALE lo que tiene que salir. No es posible, es algo que se ve al momento en la pantalla salvo que no preste atención.

El chasco te lo llevas cuando llegas a casa y descargas las fotos ilusionado. Pasas y pasas hasta que te encuentras que la única que tienes de ti en ese monumento es más bien de tí y un trozo de algo que habrá que ver entero en postales porque en tu foto desde luego no. ¿No os ha ocurrido nunca?.

Así que aquí van las fotos en cuestión y un consejo o sugerencia. Fabricantes de cámaras, por favor incluid una mini guía sobre la regla de los tercios. Usuarios de cámaras, por favor aprended al menos eso además de darle al power y al zoom y vuestras buenas intenciones además se convertirán en una gran satisfacción para muchos y no caerán en saco roto.

Espero no parecer grosero. No me malinterpreten por favor. La pregunta es… ¿la buena intención es suficiente?… A lo mejor con este vídeo entienden a qué me refiero…





este_es_el_momento

7 10 2010

Quedan apenas dos días para viajar a Alemania. Ahora, después de tanto tiempo, resulta que sí, que me voy a hacer este Camino.

Cuando pensé en junio que tal vez compraría una bicicleta para hacer alguna travesía desde luego nunca se me pasó por la cabeza que llegara este día. Creo que pensaba más en prepararlo todo que en que verdaderamente llegara el momento. Y así cada día hasta hoy, preparando cosillas, mirando y planeando, incluso saliendo con la bici a entrenar para estar preparado.

He ido sintiendo emoción y temor conforme pasaban los días pero en todo momento ha sido algo ‘utópico’ en plan ‘estoy preparando un viaje’. Ya está todo preparado y no me queda más que esperar a que acabe la cuenta atrás y estar allí el lunes, volando hacia Kaiserslautern.

Y empiezo a sentir otra clase de emociones. He descubierto preocupación, más miedo quizás por el tiempo, mejor dicho por el mal tiempo, pero sobre todo lo que siento más profundamente es una inmensa excitación que no hace más que traer imágenes a mi mente de todas las cosas y lugares que quiero ver. Es increíble, si pudiera explicarlo bien con palabras… no dejo de imaginar el momento en el que con la credencial sellada en Speyer, me suba a la bicicleta y comience a pedalear. ¿Hará frío, lloverá, será un día gris, saldrá el sol, a qué se olerá, cuánto pesará la bicicleta, cómo será la ciudad, y las casas, y la gente, y las primeras calles saliendo de la ciudad… ?

Ahora mismo, sin haber empezado y sin saber cómo acabará puedo aseguraros que merece la pena intentarlo nada más que por esto que se siente en los previos de modo que en todo momento, salga como salga, voy a animaros a que os atreváis a algo así siempre que se os pase por la cabeza y tengáis ocasión para ello, en serio, no lo dejéis pasar.

He preparado un itinerario que recorre Francia de este a oeste. Quiero entrar en Siuza para bordear los lagos Neuchâtel y Léman o de Genève. Descubrir la ribera del Ródano o los pueblos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad a lo largo del GR65FR. Quiero subir al Mt.-Ste.-Odile aunque me cueste casi una jornada más de pedaleo. Dormir en medio de un bosque, junto a un río y en la cima de alguna colina o montaña si se tercia. Quiero tomarme un café con leche en algún café de pueblo en el que los aldeanos hablen otro idioma, mirarlos, sentir su día a día y seguir mi camino y quiero despertarme helado de frío y calentar un poco de leche a la que echarle unos pocos cereales y algún trocito de chocolate y desayunar entre la bruma del amanecer o en el avance de la tienda mientras llueve con el constante repiqueteo de las gotas en el techo de la tienda y pensando en cómo voy a pedalear ese día. Me apetece oler a leña quemada en alguna aldea, parar y mirar alrededor, poder sentarme en una terraza en Lausana disfrutando de la multitud y almorzar junto a un mojón de carretera en algún tramo entre algún pueblo. En fin, tantas cosas en las que pienso… lo mejor de todo es que no puedo imaginar siquiera cómo va a ser y las cosas que me van a apetecer en verdad una vez esté allí. Es una clase de incertidumbre fantástica. Eso sí, me apetece llegar a Santiago, sentarme en la esterilla frente a la Catedral, en la Plaza del Obradoiro, y dejar pasar la tarde entera y eso creo que me seguirá apeteciendo cada día.

Lo dicho; en un par de días me voy. Como no sé si volveré a conectarme antes, aprovecho para despedirme y mandar a todos un abrazo muy fuerte.


Quedan apenas dos días para viajar a Alemania. Ahora, después de tanto tiempo, resulta que sí, que me voy a hacer este Camino.

Cuando pensé en junio que tal vez compraría una bicicleta para hacer alguna travesía desde luego nunca se me pasó por la cabeza que llegara este día. Creo que pensaba más en prepararlo todo que en que verdaderamente llegara el momento. Y así cada día hasta hoy, preparando cosillas, mirando y planeando, incluso saliendo con la bici a entrenar para estar preparado.

 

He ido sintiendo emoción y temor conforme pasaban los días pero en todo momento ha sido algo ‘utópico’ en plan ‘estoy preparando un viaje’. Ya está todo preparado y no me queda más que esperar a que acabe la cuenta atrás y estar allí el lunes, volando hacia Kaiserslautern.

 

Y empiezo a sentir otra clase de emociones. He descubierto preocupación, más miedo quizás por lo que el tiempo, mejor dicho por el mal tiempo, pero sobre todo lo que siento más profundamente es una inmensa excitación que no hace más que traer imágenes a mi mente de todas las cosas y lugares que quiero ver. Es increíble, si pudiera explicarlo bien con palabras… no dejo de imaginar el momento en el que con la credencial sellada en Speyer, me suba a la bicicleta y comience a pedalear. ¿Hará frío, lloverá, será un día gris, saldrá el sol, a qué se olerá, cuánto pesará la bicicleta, cómo será la ciudad, y las casas, y la gente, y las primeras calles saliendo de la ciudad… ?

 

Ahora mismo, sin haber empezado y sin saber cómo acabará puedo aseguraros que merece la pena intentarlo nada más que por esto que se siente en los previos de modo que en todo momento, salga como salga, voy a animaros a que os atreváis a algo así siempre que se os pase por la cabeza y tengáis ocasión para ello, en serio, no lo dejéis pasar.

 

He preparado un itinerario que recorre Francia de este a oeste. Quiero entrar en Siuza para bordear los lagos Neuchâtel y Léman o de Genève. Descubrir la ribera del Ródano o los pueblos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad a lo largo del GR65FR. Quiero subir al Mt.-Ste.-Odile aunque me cueste casi una jornada más de pedaleo. Dormir en medio de un bosque, junto a un río y en la cima de alguna colina o montaña si se tercia. Quiero tomarme un café con leche en algún café de pueblo en el que los aldeanos hablen otro idioma, mirarlos, sentir su día a día y seguir mi camino y quiero despertarme helado de frío y calentar un poco de leche a la que echarle unos pocos cereales y algún trocito de chocolate y desayunar entre la bruma del amanecer o en el avance de la tienda mientras llueve con el constante repiqueteo Quedan apenas dos días para viajar a Alemania. Ahora, después de tanto tiempo, resulta que sí, que me voy a hacer este Camino. Cuando pensé en junio que tal vez compraría una bicicleta para hacer alguna travesía desde luego nunca se me pasó por la cabeza que llegara este día. Creo que pensaba más en prepararlo todo que en que verdaderamente llegara el momento. Y así cada día hasta hoy, preparando cosillas, mirando y planeando, incluso saliendo con la bici a entrenar para estar preparado. He ido sintiendo emoción y temor conforme pasaban los días pero en todo momento ha sido algo ‘utópico’ en plan ‘estoy preparando un viaje’. Ya está todo preparado y no me queda más que esperar a que acabe la cuenta atrás y estar allí el lunes, volando hacia Kaiserslautern. Y empiezo a sentir otra clase de emociones. He descubierto preocupación, más miedo quizás por lo que el tiempo, mejor dicho por el mal tiempo, pero sobre todo lo que siento más profundamente es una inmensa excitación que no hace más que traer imágenes a mi mente de todas las cosas y lugares que quiero ver. Es increíble, si pudiera explicarlo bien con palabras… no dejo de imaginar el momento en el que con la credencial sellada en Speyer, me suba a la bicicleta y comience a pedalear. ¿Hará frío, lloverá, será un día gris, saldrá el sol, a qué se olerá, cuánto pesará la bicicleta, cómo será la ciudad, y las casas, y la gente, y las primeras calles saliendo de la ciudad… ? Ahora mismo, sin haber empezado y sin saber cómo acabará puedo aseguraros que merece la pena intentarlo nada más que por esto que se siente en los previos de modo que en todo momento, salga como salga, voy a animaros a que os atreváis a algo así siempre que se os pase por la cabeza y tengáis ocasión para ello, en serio, no lo dejéis pasar. He preparado un itinerario que recorre Francia de este a oeste. Quiero entrar en Siuza para bordear los lagos Neuchâtel y Léman o de Genève. Descubrir la ribera del Ródano o los pueblos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad a lo largo del GR65FR. Quiero subir al Mt.-Ste.-Odile aunque me cueste casi una jornada más de pedaleo. Dormir en medio de un bosque, junto a un río y en la cima de alguna colina o montaña si se tercia. Quiero tomarme un café con leche en algún café de pueblo en el que los aldeanos hablen otro idioma, mirarlos, sentir su día a día y seguir mi camino y quiero despertarme helado de frío y calentar un poco de leche a la que echarle unos pocos cereales y algún trocito de chocolate y desayunar entre la bruma del amanecer o en el avance de la tienda mientras llueve con el constante repiqueteo de las gotas en el techo de la tienda y pensando en cómo voy a pedalear ese día. Me apetece oler a leña quemada en alguna aldea, parar y mirar alrededor, poder sentarme en una terraza en Lausana disfrutando de la multitud y almorzar junto a un mojón de carretera en algún tramo entre algún pueblo. En fin, tantas cosas en las que pienso… lo mejor de todo es que no puedo imaginar siquiera cómo va a ser y las cosas que me van a apetecer en verdad una vez esté allí. Es una clase de incertidumbre fantástica. Eso sí, me apetece llegar a Santiago, sentarme en la esterilla frente a la Catedral, en la Plaza del Obradoiro, y dejar pasar la tarde entera y eso creo que me seguirá apeteciendo cada día.

Lo dicho; en un par de días me voy. Como no sé si volveré a conectarme antes, aprovecho para despedirme y mandar a todos un abrazo muy fuerte.

Quedan apenas dos días para viajar a Alemania. Ahora, después de tanto tiempo, resulta que sí, que me voy a hacer este Camino.

Cuando pensé en junio que tal vez compraría una bicicleta para hacer alguna travesía desde luego nunca se me pasó por la cabeza que llegara este día. Creo que pensaba más en prepararlo todo que en que verdaderamente llegara el momento. Y así cada día hasta hoy, preparando cosillas, mirando y planeando, incluso saliendo con la bici a entrenar para estar preparado.

 

He ido sintiendo emoción y temor conforme pasaban los días pero en todo momento ha sido algo ‘utópico’ en plan ‘estoy preparando un viaje’. Ya está todo preparado y no me queda más que esperar a que acabe la cuenta atrás y estar allí el lunes, volando hacia Kaiserslautern.

 

Y empiezo a sentir otra clase de emociones. He descubierto preocupación, más miedo quizás por lo que el tiempo, mejor dicho por el mal tiempo, pero sobre todo lo que siento más profundamente es una inmensa excitación que no hace más que traer imágenes a mi mente de todas las cosas y lugares que quiero ver. Es increíble, si pudiera explicarlo bien con palabras… no dejo de imaginar el momento en el que con la credencial sellada en Speyer, me suba a la bicicleta y comience a pedalear. ¿Hará frío, lloverá, será un día gris, saldrá el sol, a qué se olerá, cuánto pesará la bicicleta, cómo será la ciudad, y las casas, y la gente, y las primeras calles saliendo de la ciudad… ?

 

Ahora mismo, sin haber empezado y sin saber cómo acabará puedo aseguraros que merece la pena intentarlo nada más que por esto que se siente en los previos de modo que en todo momento, salga como salga, voy a animaros a que os atreváis a algo así siempre que se os pase por la cabeza y tengáis ocasión para ello, en serio, no lo dejéis pasar.

 

He preparado un itinerario que recorre Francia de este a oeste. Quiero entrar en Siuza para bordear los lagos Neuchâtel y Léman o de Genève. Descubrir la ribera del Ródano o los pueblos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad a lo largo del GR65FR. Quiero subir al Mt.-Ste.-Odile aunque me cueste casi una jornada más de pedaleo. Dormir en medio de un bosque, junto a un río y en la cima de alguna colina o montaña si se tercia. Quiero tomarme un café con leche en algún café de pueblo en el que los aldeanos hablen otro idioma, mirarlos, sentir su día a día y seguir mi camino y quiero despertarme helado de frío y calentar un poco de leche a la que echarle unos pocos cereales y algún trocito de chocolate y desayunar entre la bruma del amanecer o en el avance de la tienda mientras llueve con el constante repiqueteo de las gotas en el techo de la tienda y pensando en cómo voy a pedalear ese día. Me apetece oler a leña quemada en alguna aldea, parar y mirar alrededor, poder sentarme en una terraza en Lausana disfrutando de la multitud y almorzar junto a un mojón de carretera en algún tramo entre algún pueblo. En fin, tantas cosas en las que pienso… lo mejor de todo es que no puedo imaginar siquiera cómo va a ser y las cosas que me van a apetecer en verdad una vez esté allí. Es una clase de incertidumbre fantástica. Eso sí, me apetece llegar a Santiago, sentarme en la esterilla frente a la Catedral, en la Plaza del Obradoiro, y dejar pasar la tarde entera y eso creo que me seguirá apeteciendo cada día.

 

Lo dicho; en un par de días me voy. Como no sé si volveré a conectarme antes, aprovecho para despedirme y mandar a todos un abrazo muy fuerte.

de las gotas en el techo de la tienda y pensando en cómo voy a pedalear ese día. Me apetece oler a leña quemada en alguna aldea, parar y mirar alrededor, poder sentarme en una terraza en Lausana disfrutando de la multitud y almorzar junto a un mojón de carretera en algún tramo entre algún pueblo. En fin, tantas cosas en las que pienso… lo mejor de todo es que no puedo imaginar siquiera cómo va a ser y las cosas que me van a apetecer en verdad una vez esté allí. Es una clase de incertidumbre fantástica. Eso sí, me apetece llegar a Santiago, sentarme en la esterilla frente a la Catedral, en la Plaza del Obradoiro, y dejar pasar la tarde entera y eso creo que me seguirá apeteciendo cada día.

 

Lo dicho; en un par de días me voy. Como no sé si volveré a conectarme antes, aprovecho para despedirme y mandar a todos un abrazo muy fuerte.





emprende_y_no_pares

13 04 2010

De nuevo, como el año pasado, llega el mes de mayo y el no parar.

Así de primeras, se nos echa encima la Ruta de las Fortalezas. La primera edición de una travesía de 50kms que organizan la Armada y el Ayuntamiento de Cartagena en colaboración con la Escuela de Infantería de Marina.

Ya se pueden realizar las preinscripciones para el Día del Emprendedor en la Región de Murcia que organiza el INFO. Este año se celebra en la ciudad de Murcia así que allí nos vamos.

Además, también te puedes inscribir en Trama, un simulador empresarial online organizado por ENAE en el que la única meta es comerte a la competencia. Queda muy poco para que empiece la partida.

Y sigo… estamos pendientes de la segunda edición de la Maratón Fotográfica de La Verdad en la ciudad de Murcia que organiza ese periódico.

Y claro está, el MuchoMásMayo que viene con muchísima fuerza… va a ser aplastante.

¿A qué esperas? ¡No dejes pasar ni un sólo segundo!








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