fichas

2 07 2016

Ya tengo las dos primeras fichas del viaje; la verdad es que me ha costado, no sabía cómo se hacían los escalados de los mapas para que los nombres de las ciudades fueran legibles. He buscado la información que me parecía necesaria así de primeras y después de probar esto y aquello, al fin he terminado dos fichas que servirán de modelo para las restantes.

1 STRASBURG-KUNHEIM 2 KUNHEIM-BASEL

Están hechas en A3, y sólo quedará recortar los bordes blancos para que los mapas queden a 270×270, la medida de la funda Ortlieb que tengo para llevar en el manillar.

En fin, poco a poco.

 





la_alegoría_de_kowloon

2 07 2014

En el siglo IV antes de Cristo la obra República de Platón recogía las ideas que conformaban su filosofía de forma crítica e introduciendo en ella su concepto del mundo de las ideas. Está escrita en forma de diálogo sobretodo con Sócrates, que nunca escribió nada y de quien sabemos únicamente a través de las obras de otros filósofos de la época.

República está formada por diez libros que dan la impresión de no pertenecer a la misma obra entre ellos. Y es en el séptimo de estos en el que encontramos el mito de la caverna que todos conocemos o al menos hemos oído hablar de él alguna vez.

Distingue dos mundos, uno de imágenes y sombras que viene de los sentidos y otro más verdadero, de las ideas, que únicamente se alcanza a través de la razón. Y nos explica la existencia de estos dos mundos con esta alegoría en la que hombres encadenados y obligados a mirar hacia una pared ven únicamente sombras de personas y cosas que pasan tras ellos. Es el mundo sensible que proviene de nuestra imaginación y de nuestra memoria. En la alegoría uno de los presos es llevado fuera de la cueva, o consigue escapar de ella tras mucho esfuerzo. En ese momento la luz cegadora del Sol le impediría ver y busca nuevamente las sombras aunque en este caso debidas a una luz mayor. Sigue viviendo en el mundo sensible ya que estos objetos, sus sombras, no proporcionan conocimiento certero pero poco después verá el Sol, no directamente, y percibirá que es el orígen de los días y de las noches, de las estaciones, de las cosechas… verá ahora a las personas y las formas cuyas sombras veía en la pared de la cueva y que son el fundamento de esa realidad anterior… acaba de adentrarse en el mundo inteligible, el de las ideas entre las cuales el Sol como tal representa el bien. Él es el filósofo, el que alcanza a ver la realidad de las cosas por encima de las interpretaciones que hacemos de lo que perciben nuestros sentidos.

El preso volverá a la cueva a rescatar a sus compañeros que se reirán de él y en el momento en el que él pretende liberarlos de las cadenas intentarán incluso matarlo.

Pues bien, Kowloon representa la alegoría del siglo XX aunque no es obra de Platón.

En el año 960, durante la dinastía Song de China, se estableció un pequeño puesto defensivo cuya función era la de controlar el mercadeo de sal. Vamos por partes. Yo he tenido que mirar esto y os cuento porque aquí hay chicha. A día de hoy Hong Kong es uno de los dos estados administrativos especiales de China, también llamados SARs. Hong Kong SAR, proviniente de la colonia británica y Macau SAR, antaño dependiente de Portugal. No pertenecen como tales a China pero no fue así antes. Como os contaba, en el 960, bajo la dinastía Song, se estableció un pequeño puesto defensivo con el propósito de salvaguardar el comercio de sal. No ocurrió nada relevante hasta que en el Tratado de Nanjing la isla de Hong Kong fue cedida a Gran Bretaña después de la Guerra del Opio. Esto ocurría a mediados del siglo XIX, en 1842 e hizo que fuera imperante la necesidad de mejorar la capacidad defensiva del viejo fuerte cercano: se construyó una impresionante muralla que lo protegía. No obstante, poco después, en 1898 se celebró la Convención de la Extensión de Hong Kong y se añadieron Nuevos Territorios entre los que se incluía la península de Kowloon a excepción del fuerte defensivo que nos atañe. Gran Bretaña no puso impedimento en que siguiera ocupado por oficiales chinos siempre y cuando no interfiriera con los intereses británicos. Aprovechando este periodo de calma la iglesia protestante construyó un asilo en el yamen del pequeño recinto, una escuela y un hogar de acogida. Sin despertar interés en ninguna de las dos naciones, se planeó su demolición en torno a 1933 aunque se conservaron las tres edificaciones y la muralla.

En diciembre de 1941 Japón ataca Pearl Harbor y la colonia británica de Hong Kong. Ambas el mismo día, 7 y 8 de diciembre por encontrarse a uno y otro lado de la línea internacional de fechas. Durante esta guerra se desmantela la muralla del fuerte de Kowloon para ampliar el aeropuerto cercano de Kai Tak.

Ocurre que tras la rendición de Japón, China anuncia su intención de reclamar los derechos sobre el antiguo asentamiento y numerosos pobres y refugiados acuden a Kowloon. Gran Bretaña, aquí comienza a formarse nuestra caverna, adopta una actitud pasiva en cuanto concierne a la ciudad amurallada y tras el incendio de 1950 que acaba con las pocas casas de madera también China se desentiende de la ciudad de Kowloon. Esto abre las puertas a una ciudad sin ley, sin orden, que comienza a crecer a desde su base hasta convertirse en el asentamiento humano más denso que jamás haya existido. Durante más de dos decadas las triadas controlaban Kowloon, una ciudad que crecía hacia arriba y en la que no había restricciones para médicos dentistas ilegales, drogas, fumaderos de opio y prostitución. Hasta 40000 personas en apenas 26000 metros cuadrados en una ciudad con muchos límites: el antiguo trazado de su muralla, los 14 pisos de altura máximos que podían hacer para no interferir las sendas de planeo de los aviones que acaso tocaban sus tejados y los 77 pozos de agua, algunos a más de 90 metros de profundidad, que proveían la ciudad. Calles a las que nunca llegaba la luz del sol, fábricas y negocios en espacios tan reducidos que no somos capaces de imaginarlo…

Durante muchos años Hong Kong se aprovechó de esa mano de obra tan barata posible sólo por la falta de normas que regularan desde la higiene hasta los riesgos laborales, la sanidad, la seguridad o los servicios básicos. Y poco a poco los crímenes, la delincuencia y la masiva población de de Kowloon se fue convirtiendo en algo tan embarazoso que tanto Gran Bretaña como China decidieron tomar cartas en el asunto. La densidad de población llegó a 1’270’000 habitantes por kilómetro cuadrado, algo desproporcionado teniendo en cuenta que la propia Hong Kong o México DF ostentan densidades de población en torno a los 6’500 habitantes por kilómetro cuadrado.

Pero… esta es la otra cara… había pequeños apartamentos de 20 metros cuadrados en los que convivían 4 familias o una fábrica de bolsas de plástico, empleadas y maquinaria incluídas, en una habitación… Fue en 1983, tras varias intervenciones policiales y apoyadas por el rechazo de los jóvenes de Kowloon hacia las triadas y la creciente delincuencia cuando se pudo considerar que por fin la ciudad estaba bajo control.

En 1993 la ciudad fue demolida. Se evacuó a todos los habitantes de los 350 bloques de viviendas interconectados y comenzaron unas obras cuyo resultado fue el parque de la ciudad amurallada de Kowloon (the Kowloon walled city park).

Aquí viene lo interesante. A mediados de los años 80, el fotografo canadiense Greg Girard y el, creo que inglés, Ian Lambot, dedicaron cinco años a conocer a los residentes y fotografiar la vida cotidiana de la ciudad. Su trabajo se ha convertido en prácticamente la única pieza documental de lo que llegó a ser Kowloon. Me gustaría que os fijárais e intentárais imaginar el día a día de alguien que va a trabajar ahí… a una carnicería, a una pescadería, a una peluquería… este vídeo os va a ayudar mucho a no imaginarlo sino a verlo:

Esto es un tráiler; aquí tenéis el vídeo completo, CITY OF DARKNESS.

Os invito encarecidamente a que veáis los vídeos y las fotos hasta el punto de no tener palabras para describirlas.

Las imágenes son sobrecogedoras. Lo único que parece esperanzador viendo el trabajo de estos dos fotógrafos son los testimonios que hay de muchos exresidentes que echan de menos las cosas buenas que había en Kowloon y que incluso no querían ser evacuados. Escuchando algunos de estos testimonios, llama la atención esa idea de familia que tienen, esa idea de compartir, de ayudarse unos a otros, de convivir y de verdad, me cuesta creerlo.

Tal vez fueron los habitantes de Kowloon esos presos fugados de la caverna, los que con tremendo escfuerzo y dolor fueron capaces de abrir los ojos a la luz del Sol. Digo esto porque a veces siento que estamos encerrados en nuestras cavernas de lujo. No nos ayudamos. Somos como las triadas.

Supongo que preferimos seguir viendo pasar sombras reflejadas en la pared.





entrenamiento_online_con_strands

23 02 2011

De Strands creo que ya hablé hace tiempo pero como tenía, por aquel entonces mi iPod pues no le dedicaba mucho tiempo e iba directamente a lo cómodo que era Nike+ y la sincronización con el iPod a través de iTunes. Y a partir de ahí tenía configurado Strands para que se actualizara automáticamente en base a este. Ahora, como ya no tengo mi iPod 😦 ni lo voy a tener pues he pensado que me quedo con Strands.

Todo esto es porque la Ruta de las Fortalezas está a nada y yo ando descuidaillo. Hay que ponerse las pilas y a mí además resulta que todas estas cosillas de ir compartiendo en redes, etc. pues me gusta. Así que a Strands. ¿Tú tienes Strands?.

Bueno os comento. Hay varios servicios para monitorear o grabar entrenamientos y poderlos compartir online. Mirando por encima tenemos por ejemplo Runner’s Studio y Sports Track, ambos consisten en un software que instalamos en nuestro ordenador. Running Ahead y LogYourRun permiten guardar un registro de nuestros entrenamientos a través de una web. Y mis preferidos Nike+, MapMyRun, Endomondo que lo he descubierto hace poco, RunKeeper, The Running Training Log que es the la revista Runner’s World pero sobretodo me gusta Strands; estoy convencido de que es el mejor. Todos estos consisten en aplicaciones online compatibles con numerosos dispositivos bien podómetros o medidores de cadencia, etc.

Así pues, con la moda de las redes sociales resulta que ahora también podemos añadir esto a nuestra lista de ‘motivos’ para salir a hacer deporte. No solo por mentener o mejorar nuestra forma física o por cuestiones de salud. Ahora también puedes añadir ese puntito de motivación extra que supone el compartir o mostrarlo.

En Strands puedes seleccionar entre varias disciplinas distintas y sus categorías posibles, puedes bien introducir los datos por tu cuenta o importarlos desde dispositivos Nike+, Suunto, Polar, Garmin, a través de una hoja CSV o desde un archivo GPX, dibujar tu recorrido en el mapa o igualmente importarlo, comentar incluso la dieta que has llevado o pretendes seguir y por supuesto comentar sobre el equipamiento que llevas y utilizas.

Strands genera gráficos y figura estimaciones según los objetivos que te marques, te ofrece recomendaciones y además te permite estar en contacto y seguir los entrenamientos de tus contactos tanto del propio Strands como de Facebook o Twitter. Tiene un apartado en que puedes crear listas de audio para compartirlas con tus contactos… eso si te gusta oír música mientras corres, nadas, pedaleas o haces lo que sea y por supuesto ya está disponible la aplicación para iPhone y en breve también para Android.

En fin, es una especie de panel de control o registro en el que se reflejan todos tus entrenamientos. Y como está de moda el ‘share on Facebook’… Por supuesto todo esto es una cuestión de gustos pero por mi parte a la hora de recomendaros alguno, dado que el Nike+, cuya interface me gusta mucho, únicamente sirve para eso, para Nike+, pues os recomiendo este, Strands.








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