fichas

2 07 2016

Ya tengo las dos primeras fichas del viaje; la verdad es que me ha costado, no sabía cómo se hacían los escalados de los mapas para que los nombres de las ciudades fueran legibles. He buscado la información que me parecía necesaria así de primeras y después de probar esto y aquello, al fin he terminado dos fichas que servirán de modelo para las restantes.

1 STRASBURG-KUNHEIM 2 KUNHEIM-BASEL

Están hechas en A3, y sólo quedará recortar los bordes blancos para que los mapas queden a 270×270, la medida de la funda Ortlieb que tengo para llevar en el manillar.

En fin, poco a poco.

 





otra_nueva_etapa

29 06 2016

Hoy he podido preparar la segunda etapa de nuestro viaje que nos llevaría hasta Basilea.

Unos 70 kilómetros siguiendo el Canal du Rhone au Rhin muy llevaderos que nos permitirán disfrutar de las fortalezas de Neuf-Brisach o de la esclusa de Le Corbusier, en Niffer. Llegados a nuestro destino, en la parte francesa hay un camping que parece una delicia y en el que espero que podamos quedarnos; está muy cerca del centro pero sin renunciar a la idea de neustro viaje.

Este canal se construyó a finales del siglo XIX para unir el Mar del Norte con el Mediterráneo, uniendo los ríos Ródano y Rin aunque no fluye hacia ninguno de ellos sino hacia el río Ill. Tiene casi 350 kilómetros de longitud y es navegable por barcos de hasta 300 toneladas y aunque no tiene mucha importancia sí que proporciona un paisaje fabuloso y un carril bici paralelo a él estupndo.

Aquí tenéis la ruta desde Wikiloc, y como os comenté en la anterior entrada, seleccionar el mapa OpcenCycleMap.

Screenshot from 2016-06-30 00:05:12

Fui ayer a unas imprentas en Palma y en cuanto termine de diseñar todas las etapas, que creo que serán unas 25, llevaré los archivos para que me los impriman en A1… el GPS de momento lo dejamos para más adelante.





planning_v1.0

25 06 2016

Esta tarde por fin he podido empezar a prediseñar nuestro viaje; apenas he preparado una etapa de unos 60 kilómetros. Seguro que después todo cambia, sobre la marcha, pero me gusta la idea de tener algún camino trazado para empezar a pedalear.

Los mapas de esta parte los tengo de OpenCycleMap, y con Wikiloc voy diseñando la ruta. Después los imprimiré en las fichas de cada etapa que quiero hacer, aproximada. La información de interés de cada una de ellas, lugares que visitar, campings, gites d’etape y otros servicios que pueden resultar de ayuda los consulto en diferentes webs para añadirlos a la parte de atrás de cada ficha.

Screenshot from 2016-06-25 23:33:13

Esta primera ruta discurre por la frontera este de Francia así que los recursos franceses provienen de estas páginas:

Pistas ciclables http://www.francevelotourisme.com/

Campings municipales http://www.camping-municipal.org

Campings privados http://www.eurocampings.es

Gites d’etape http://www.gites-refuges.com/

Oficinas de turismo http://www.tourisme.fr/

Ferrocarril http://www.sncf.com/

À ne pas manquer https://www.tripadvisor.es/

Es apasionante cómo va tomando forma; Anna está superilusionada, y yo, claro, aunque lo que más me apasiona es pensar que Pedrito va a estar con nosotros y lo bonito que creo que va a ser para él.

Bueno, seguiré poquito a poco haciendo cosillas.

¡Buen fin de semana a todos!





cambio_de_planes

21 06 2016

Hola de nuevo; de momento ya estamos cambiando los planes por otros que a nuestro parecer son aún más atractivos.
Dado que mi mujer es polaca, de Cracovia, hemos decidido, por ahora, cambiar nuestra ruta.
Haremos lo siguiente, si todo va bien:

EUROVELO 5: de Estrasburgo a Basilea
EUROVELO 6: de Basilea a Viena
EUROVELO 9: de Viena a Brno
EUROVELO 4: de Brno a Cracovia (1360km)

Esa parada en casa de mis suegros nos puede venir fenomenal tanto si el viaje no va bien y nos planteamos dejarlo ahí como si queremos seguir pedaleando de regreso hasta Frankfurt o Heidelberg por la EUROVELO 4.

Países: Alemania, Francia, Suiza, Austria, República Checa y Polonia.
También creemos que quizás sea buena idea adelantar un poco el viaje porque en octubre en Polonia puede que ya nos pillen algunas nevadas… Estamos en ello.
Parece que así podemos dejar las cosas tanto en Alemania si regresamos a Hochspeyer o en Cracovia si decidimos quedarnos en Polonia y posteriormente nos las enviamos a Mallorca sin prisas.
Y por supuesto, vemos a las familias. Para mí suena genial. Además, me casé en Cracovia, me ilusiona un montón volver allí y si es en bici, mejor aún.
Así las cosas, seguimos organizando nuestro viaje.




eurovelo_en_familia

14 06 2016

Después de mucho tiempo por fin conseguimos, al menos, hacer planes en este sentido.

Este año, en nuestras vacaciones, queremos hacer una ruta en bicicleta. En concreto estamos preparando la EuroVelo 6.

En principio está diseñada para hacerla en sentido Oeste-Este, desde Nantes hasta Constanta, del Atlántico al Báltico. Nosotros vamos a hacer un tramo, el francés, pero en sentido contrario.

La salida la haremos desde Strasbourg, una ciudad que en mi anterior travesía me dejó prendada y a la que tenía pendiente regresar: Strasbourg es, de todo el viaje, la ciudad por excelencia. Esta es la ocasión.

Seguiremos el río Rhin hasta Colmar y continuaremos, siguiendo el río Doubs hasta que alcancemos la cola del Loira que nos llevará a la costa atlántica.

Map-France2

Es una experiencia fascinante que con Pedrito se hace aún más fantástica.

A pesar de la experiencia de otros viajes, Alemania, Suiza, Francia, Camino de Santiago (2010), Portugal (2012) y Andalucía (2011), es imprescindible visitar las webs amigas: rodadas, en bici y con alforjas. Y aunque no haremos el Camino en esta ocasión, no dejaremos de saludar a los bicigrinos.

Imagino que en estos dos meses que quedan podré compartir con vosotros tanto los preparativos del viaje y mapas así como las experiencias que tengamos. Será la primera vez que salgo en un viaje de esta índole con Pedrito, ¡que cumplirá dos años en Francia!.

Mientras, os dejo uno de tantos vídeos que hay sobre esta ruta, una de las EuroVelós más transitadas de Europa.

Un saludo a todos.

 

 





perdidos_entre_siete_mares

11 10 2015

A veces cuando pensamos en lugares remotos en los que perderse, Nueva Zelanda o Islandia nos vienen a la cabeza, al menos a mí me pasa. Sin embargo resulta que estos destinos son bastante accesibles y asequibles. No ocurre lo mismo con esta isla que he conocido por pura casualidad y que me ha llamado la atención. Se trata de Tristán de Cuña, Tristão da Cunha en portugués, nombre de su descubridor que lo puso en honor a sí mismo. Si bien en el momento del descubrimiento, debido al temporal y a lo abrupto de su costa con acantilados de hasta 60 metros, no le fue posible el desembarco.

Se encuentra en un archipiélago formado por las islas Inaccesible y Nightingale del Atlántico Sur, dista más de 2800 kilómetros de Sudáfrica, más de 3300 kilómetros de Sudamérica y unos 2100 kilómetros de Santa Elena, con la cual, junto a la isla Asunción, constituyen una división de los Territorios Británicos de Ultramar, BOT.

British_Overseas¿La habéis encontrado?

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Llama la atención que no tiene aeropuerto y que su única ciudad, Edimburgo de los Siete Mares, la habitan unos 270 habitantes. Hay un café, un pub y una tienda de ultramarinos. Barcos anualmente llevan medicamentos, alimentos y libros a la isla. En 2001 llegó la televisión y recientemente Internet. Una cosa peculiar es que a pesar de formar parte administrativamente de Santa Elena, en vez de usar la libra de Santa Elena emplean la libra esterlina y viven de una forma… no sé si llamarlo comunista o comunitaria: el territorio pertenece a la comunidad que se dedica a la agricultura y a la pesca. Las cabezas de ganado están muy controladas para no poner en peligro los pocos pastos y cultivos y para asegurar que no haya familias con mejores condiciones económicas que otras… tampoco permiten que forasteros de Tristán compren tierras o se asienten en la isla, lo que parece en sí una política de inmigración interesante desde luego.

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Bueno, a lo que vamos, la isla fue descubierta por Tristão da Cunha, un navegante explorador y comandante portugués, a primeros del siglo XVI y hasta que pasó a manos inglesas a comienzos del siglo XIX sirvió de base para balleneros y cazadores de focas. Una vez británica se fundó el asentamiento Fort Malcolm para prevenir los asaltos franceses que pudieran intentar liberar a Napoleón, entonces exiliado en Santa Elena. Posteriormente, tras una visita del príncipe Alfredo, duque de Edimburgo, en su vuelta al mundo, se la llamó Edimburgo de los Siete Mares en honor a esta. Lo de Edimburgo se intuye, pero lo de los Siete Mares… resulta que en la literatura medieval, entre los siglos V y XV, estos Siete Mares representaban aquellos que había que cruzar si se quería ir a China, desde Europa: el golfo Pérsico, el mar Negro, el mar Rojo, el mar Caspio, el mar Mediterráneo, el mar Adriático y el mar de Arabia aunque pertenece al Océano Índico. En el tiempo en el que el Duque de Edimburgo visitó Tristán de Cuña, estos mares no eran ya mares sino océanos: el Océano Ártico, el Océano Antártico, el Océano Pacífico norte, el Pacífico sur, el océano Atlántico norte, el océano Atlántico sur y el océano Índico y precisamente dar la vuelta al mundo suponía cruzarlos.

7oceansY poco más; es una pequeña curiosidad que quise compartir con vosotros.





bicicleando_por_Andalucía

9 05 2011

Bueno, muchos sabéis que hace aproximadamente un mes crucé Andalucía en bicicleta. Se me ocurrió que podía ir a la Feria de Espera en bici, descubriendo partes de Andalucía desconocidas para mí y reviviendo de alguna forma la increíble aventura que supuso hacer el Camino de Santiago desde Alemania en octubre y noviembre del año pasado.

Así que el 18 de abril mi cuñado Jörg y yo salimos de Cartagena, cerca del mediodía, a tomar unas tapitas con @_CONEJO y @nazita_ en el #ViejoAlmacén y seguidamente dejamos la ciudad dirección Mazarrón.

Bueno, para los que no lo sepan, Espera es un pueblecito que hay en la provincia de Cádiz, cerca del pantano de Bornos, al que voy desde hace algunos años bien por Feria o por Romería o símplemente por ir. Conocía a JuanFran y a través de él al resto.

Sigo, como decía, salimos de Cartagena hacia el Puerto de Mazarrón pasando por Canteras, las Cuestas del Cedacero e Isla Plana. Atravesamos el Puerto de Mazarrón, tomamos una cañita en el Oásis de las Palmeras antes de adentrarnos en las playas de Bolnuevo y llegamos a Puntas de Calnegre, en concreto a la Cala Calnegre donde pasamos la primera noche. Más adelante, en otro post probablemente, incluiré enlaces a los mapas con las rutas y el itinerario que seguí cada día.

Al día siguiente amaneció lloviendo. Jörg no llevaba ropa de lluvia así que esperamos a que amainara allí mismo en el bar que hay en la playa. Decidimos continuar el camino sin regresar a la carretera y aquello se convirtió en un tramo del GR92 intransitable apenas a pié de forma que tuvimos que ir cargando con las bicicletas a hombros por el sendero y bueno… yo creía que me moría. Almorzamos en Águilas y llegamos hasta Mojácar a las cinco de la tarde aproximadamente con lo que tuvimos tiempo de reparar mis dos pinchazos y de buscar tranquilamente algún lugar en el que pernoctar.

La mañana siguiente la pasamos casi entera en Mojácar; Jörg volvía a Murcia en el autobús de las 13:00 así que decidimos ver el pueblo tranquilamente. Poquillo antes de que llegara el autobús pasamos las alforjas que él llevaba a mi bicicleta y envolvimos la suya en film transparente para evitarle roces y partes móviles en el maletero. En cuanto se fue seguí el camino hacia Almería. Pasé Carboneras y Los Escullos, cerca de San José, hasta El Alquián, a escasos kilómetros de Almería, donde pasé la noche. Me costó bastante el tramo de Rodalquilar, con unas pendientes del 10% que me hicieron ver las estrellas recién cargado que iba y aún no me había hecho a la idea ni de ir sólo ni de administrarme correctamente los kilómetros de cada día.

La cuestión es que en Almería ví a María del Mar y a Antonio, quedamos allí para desayunar, en la Cafetería Colombia. Allí tuve que decidir si continuar por la costa, más llano todo, o si dirigirme hacia la sierra. Pensé que sería más bonita la parte de la sierra así que salí de Almería por el norte, pasé por Benahadux y Alhama de Almería bien, tranquilillo, pero a la altura de Rágor mirad que me encontré con un puerto que bueno… En Fondón me crucé con una pareja que estaba haciendo la Transándalus, fue un encuentro agradable. La noche la pasé en Laujar de Andarax, junto al nacimiento del río a apenas un kilómetro del pueblo. Hay un área de recreo muy agradable. A todo esto, seguía lloviendo, desde aquel día en Cala Calnegre…

La jornada siguiente discurrió por las faldas de Sierra Nevada. Comenzó a cambiar el paisaje, la niebla se volvió compañera de viaje, bajaron las temperaturas y llovía más. Y más subidas. Desayuné en el mismo pueblo, en Laujar un poquillo tarde porque me quedé durmiendo sin querer y bueno, de ahí ya me fui pasando por Alcolea, Cádiar y Bérchles donde paré a comer junto a la iglesia. Seguí un poquito más hasta Juviles donde decidí que pasaría la noche. Estos pueblos ya están a una altura considerable. Fuera en la calle hace fresco y llueve. Pernocté en una explanadilla que hay en la parte alta del pueblo que llaman ‘Fuerte de Juviles’. Imagino que antiguamente habría eso precisamente, un fuerte o alguna clase de fortificación. Hasta que se hizo de noche, más o menos, estuve en un bar, el Café Alonso, en el que me tomé un ColaCao que me vino especial. La cuestión es que ahí es donde comencé a tomarme tiempo. Cuando estás pedaleando piensas muchas cosas pero no retienes tantas, te distraes con una cosa u otra e incluso a veces intentas eso precisamente, distraerte para evitar pensar en el esfuerzo. Sin embargo en esos ratitos sentado tranquilo y a solas se piensan otro tipo de cosas, se echan de menos momentos que han pasado o que no van a pasar, se repasan las cosas que se han hecho de una forma diferente… son ratitos necesarios.

Quinto día de travesía. Las Alpujarras. Llegué a desayunar a Trevélez. Según me comentaron se trata del pueblo a más altura de España. Como pueblo no me gustó, refiriéndome a que no tiene una estructura como tal sino que está atravesado por la carretera y en torno a un ensanchamiento de la misma se han colocado bares, tiendas y secaderos de jamones… no hay una placita con su fuente en frente de la iglesia en torno a la cual se desarrolla la población. Desayuné un ColaCao con churros que bueno… Lo siguiente fue Pampaneira. Sorprendente. Está apenas a unos kilómetros de Bubión, dónde me han dicho que hay un monasterio budista, y de Capileira, antesala del Pico del Veleta. En Pampaneira había gente a patadas. Las terrazas en la calle y la placita estaban repletas de gente, los balcones coloreados con cientos de alfombras que imagino que son hechas allí o en la zona y bueno, reconozco que tenía su encanto. Comí ahí en el pueblo, me tomé un cafetillo y seguí mi camino hacia Motril. Todo cuesta abajo salvo ‘Los Caracolillos’ que son un pequeño puerto de montaña que precede a Motril similar al de Rodalquilar con un desnivel del 10% que te lo explica. Llegué a Motril tempranillo así que me paré un ratillo a tomar una cañita y decidí que iría a dormir a Puerto Motril, a la playa. Ocurre que cuando llegué pasé por la puerta de dos campings y bueno, no pude resistir la tentación. Pasé la noche en el Camping Playa de Poniente. Nada, tranquilillo todo. Estuve paseando un poquillo por la noche pero vamos, que muy tranquilo todo.

De Motril seguí por la costa hacia Málaga. me hubiera gustado parar en Almuñecar en vez de pasar de largo, pero bueno, en otra ocasión. Pasé por Nerja… las playas de Nerja son una preciosidad, rectas, amplias y casi salvajes porque no llegas a ellas con el coche. Se ven desde la carretera pero están ahí abajo, tienes que bajar a ellas, y luego subir para volver. Me gustó también la costa de Torrox-Costa: se trata de un amplio paseo marítimo lleno de terrazas de todos los estilos gastronómicos, bares y pubs, etc. En Torre del Mar paré a descansar y desde ahí llegué hasta La Cala del Moral. Pasada La Araña encontré un área en la que pasaría la noche, el Peñon del Cuervo, siguiendo el Paseo de los Canadienses. Como era temprano regresé a La Cala del Moral a tomar una cervecita. De vuelta en el Peñón conocí porque se acercó a Felipe. Es un vagabundo, extremeño, que está viviendo allí en el Peñón desde hace cuatro años. Después de separarse la vida no sé si le llevó hasta allí o si decidió él vivirla así. Creo que lo primero porque hablando con él creo que es fácil percibir que siente nostalgia y me habló de las ganas que tenía de arrancar de nuevo, de encontrar un trabajo y de una forma u otra ir dejando eso atrás. Por la noche allí en el Peñón hubo pelea: había una peña de chavales cerca, en las barbacoas, haciendo una botellona y bueno, acabaron rompiéndose las botellas en la cabeza… creía que alguna me iba a tocar a mí.

Volví a ver a Felipe por la mañana, caminamos un ratillo juntos por el Paseo de los Canadienses y ya seguí hasta Málaga. Estuve callejeando un poquillo hasta que paré a desayunar en una confitería, La Canasta, en frente del Mercado de Atarazanas. Probé las torrijas porque un hombre que estaba comprando me explicó que eran típicas de allí. ¿Habéis probado las torrijas? Es el postre más delicioso que he probado jamás. Estaba sentado en la terracita y oye que cuando la probé me daban mareos de lo buenas que estaban…

Bueno, al caso, que me gustó Málaga pero así sin darme cuenta casi se ma pasó la mañana allí. Salí antes de comer hacia la Sierra de las Nieves. Es todo muy llano hasta que estás llegando a Álora. Subir ese pueblo es un escándalo para las piernas con una bicicleta cargada. Comí allí tirado en un banco en un parque, desfondado y pensando que no quería pedalear más… aunque enseguida se me pasó y seguí hacia El Chorro, a las puertas del Desfiladero de los Gaitanes. Me quedé en el Camping El Chorro: es un camping en medio del monte, de tercera, muy económico y bien situado. Echando cuentas pensé que si al día siguiente salía llegaría a Cádiz el martes, el miércoles quizás así que me propuse quedarme un día más.

Así pasé el noveno día de la travesía allí en El Chorro. Salí a andar por el Sendero del Caminito del Rey que es una senda que se acerca al Desfiladero de los Gaitanes y pasa junto a las vías del tren y permite ver el antiguo Caminito del Rey. Es una zona evidentemente muy frecuentada por escaladores, de hecho conocí a un grupillo en el Camping… Jose, Rocío, etc. que bueno, hay que conocerlos. El día allí transcurrió muy tranquilo, paseillo, comer, descansar, mirar, dormir… reírme con estos, en fin, un día de no hacer nada. Al día siguiente tendría que hacer un puerto así que no me vino tampoco mal.

Como decía, ya estaba concienciado, tenia que hacer el Puerto del Viento en la Sierra de las Nieves, tras el cual se llega a Ronda y a su serranía. Una vez que llegué a El Burgo, el pueblo que hay antes del comienzo del Puerto del Viento, comí, me tomé un cafetillo y me costó algo menos de un par de horas llegar a la cima, a 1190 metros. Eso sí, muy animado y a muy buen ritmo. De ahí a Ronda no había nada, apenas una hora. En Ronda ocurrió que me sorprendió. Es increíble, ¿un pueblo o una ciudad?… había más ambiente allí que en Santo Domingo un sábado por la tarde. Y me apeteció pasar la tarde allí: esto fue el miércoles antes de Feria. Pasé por la Oficina de Turismo, llamé a los Campings que había y me fuí al más cercano, el Camping del Sur que está a poco más de un kilómetro, es de primera y cuesta casi lo mismo que los otros más retirados y de tercera. Me duché en el camping, me cambié de ropa, cené y dejé todo listo, la tienda, etc. antes de volver al centro. Me quedé maravillado, en serio. Las callejas que tiene, lo cuidado que está todo, el ambiente que hay, los comercios, los turistas, la gente de allí… en fin. Aunque había cenado, estaba ahí en la Plaza del Socorro entre tanto ambiente que vaya, era el momento… en la Taberna Los Candiles me pusieron media ración de carne en salsa… bueno, sin comentarios, y esa cañita… y luego un cafetito junto a la Plaza de Toros, en el Café Atrium que vaya… estaban jugando además el Madrid contra el Barcelona en uno de los cuatro clásicos que tenían lugar en el mes… en fin, un ambiente impensable.

El decimo primer día de travesía no estaba previsto que fuera el último. Llegué a comer a Grazalema; descansé un poquito y subí el Puerto del Boyar, pero una vez en lo alto, a 1109 metros, no me quedaba nada más que bajar y bajar hasta Arcos de la Frontera. Benamahoma y El Bosque fueron un flash poco más o menos porque iba a toda pastilla… y cuando llegué a las cinco y media a Arcos pensé que era una tontería quedarme por ahí además que después de estar en Ronda, Arcos me dio una impresión triste y no me apeteció quedarme; merendé en un parque y me fuí a Espera.

Así pasaron, muy por encima, los once días que estuve de travesía por Andalucía. En Espera pues estuvimos de Feria, pasada por agua pero de Feria a fin de cuentas. Y el regreso a Cartagena lo hice en tren… bueno, autobús de Espera a Sevilla, en el AVE de Sevilla a Madrid y en el Talgo, o Altaria lo llaman ahora, de Madrid a Cartagena. Aproveché un transbordo largo en Madrid para poder acercarme a comer al Malaspina, detrás de Puerta del Sol. Cada vez que voy a ese lugar me sorprende y me encanta.

Y bueno, poco más. O mucho más en realidad pero muchas impresiones me las quedo yo para mí. Puedo comentar sin embargo, porque me parece relevante y desde luego sorprendente dado que mis expectativas eran un poquillo opuestas, que hay partes en las que Andalucía no es barata y que me gusta más el norte. Con que no es barata me estoy refiriendo a un sector muy conccreto del turismo rural y que me gusta más el norte lo digo porque me gusta más la lluvia y el frío que el sol, nada más. Ya veréis las fotos y fliparéis porque hay unos paisajes… bueno, de película. Y que tiene más montes de lo que me imaginaba, eso también me sorprendió un poquillo porque creía que sería más llana y no, vaya que te hartas a pedalear cuesta arriba.








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